Giovanni sujetó su pluma fuente con confianza y luego, usando aquella práctica adquirida luego de firmar al menos diez documentos por día, colocó su firma legible en el documento. Antoine le miraba un tanto contrario, le había dicho que había declinado su oferta de la fusión luego del incidente y que con el paso del tiempo tal vez podría recuperar la confianza que le tenía al principio del matrimonio, el magnate se había negado y le dijo que el documento que marcaba el inicio de una nueva era empresarial se firmaría el día de su cumpleaños en el Casino de Monte Carlo, propiedad de su suegro. La fiesta de cumpleaños de Antoine Laurent era un evento exclusivo, toda la casta de élite monegasca estaba invitada y algunos extranjeros por igual. Los meseros iban y venían con bandejas llena de c

