—Te ves sexy, Colibrí. —No creo que me favorezca este color. El azul de mi vestido no me simpatizaba tanto. Por otro lado, era el cuarto vestido que me probaba. Iría a la cena en casa de Trey. Quería ir lo más radiante posible. Miento. Quería agradarles a sus padres. —No pienses tanto que ponerte, al final, lo que elijas terminará en el suelo está noche. —vi su cara traviesa en el espejo frente a mí. A diferencia de mí, él portaba un elegante traje. Un traje que lucía demasiado bien en él. El esmoquin era n***o y lo acompañó con una camisa blanca. Sin mencionar como sobresalía sus musculosos brazos de aquella prenda. —Es importante que luzca presentable, Trey. El asunto era serio. —Tú te ves bien llevando puesto lo que sea. No muy convencida, me coloqué mis tacones dánd

