Estados Unidos se levantó de mala gana, estirándose y maldiciendo por lo bajo; él estaba acostumbrado a su gran cama de colchón doble, suave y cómoda como ninguna otra, no un maldito colchón individual en el suelo. USA bostezó, haragán, mostrando los dientes con una mueca de desagrado, ¡demonios! ¡el mal aliento que llevaba! No lo pensó dos veces en salir de su respectiva habitación a paso lento, como de zombie, eso luego de buscar su cepillo de dientes dentro del equipaje que había llevado. Paró en seco en cuanto abrió la puerta del único baño en toda la casa; ¿cómo es que después de tanto embrollo había vuelto a esa casa? Sintió que había vuelto al comienzo de todo. Sólo vació su mente evitando las inseguridades y, una vez tomada esa decisión, abrió el grifo de la bañera para luego cam

