Capítulo 7

1776 Palabras
Puedo ver a Ximena no muy convencida con lo que le acabo de preguntar, ya han pasado 5 minutos de eso, y sólo mira hacia otra parte, yo miro hacia unos documentos. -        Yo sólo puedo decirte que te cuides mucho y espero que no salgas lastimada, yo te apoyaré y si ese… idiota te hace daño se las verá conmigo, ¿entendiste?- al fin dice, pero con una sonrisita maliciosa -        Así lo haré- le dije con una sonrisa -        Ahora tú dime… ¿por qué el jefe te andaba buscando ayer muy desesperado? Digo que son amigos por lo que me habías contado hace días- ay, no puede ser… -        Bueno… - intento decir cuando lo vemos salir del ascensor -        Buenos días- dice muy serio sin mirarnos, entra a su oficina y cierra la puerta de un golpe -        ¿tiene que ver con ese carácter que tiene?-  Pregunta volviendo alzar una ceja y cruzando los brazos. -        Si, lo que pasa que ayer entré a su oficina para dejarle unos papeles, y estaba con la señorita Brown teniendo sexo en el escritorio- le dije en voz bajita para que nadie escuchara, ella sólo abrió más los ojos con sorpresa -        Ya veo, pero… ¿Por qué te andaba buscando? – pregunta curiosa -        Porque me sentí apenada por la situación, fui al baño a llorar, creí que se molestaría conmigo- le dije agachando la cabeza con pena -        Entiendo. Después hablamos, no sea de malas que salga de nuevo con ese mal humor que se trae.- dice y se levanta para irse a su lugar. Yo no sé qué hacer, si hablar con él o matar el tema ahí. Me puse a seguir revisando documentos, cuando escucho las puertas del ascensor y veo salir de ahí a la fastidiosa de Amber, lleva puesto un vestido azul y corto a media pierna y con gran escote. La tarada esa pasa seguido ya sin siquiera preguntar por Edward y entra a la oficina de él. Esta mujer es demasiada arrogante a más no poder. En eso suena el teléfono de mi escritorio   -        Oficina del señor Anderson- respondo el teléfono -        No quiero que nadie me moleste- dice Edward cortando la llamada, aquel que conocí hace ya un mes. Y si está muy molesto por la interrupción de ayer  con la señorita Daniela. Pero ya no le debería darle importancia, digo él jamás me verá como algo más, además me daré una oportunidad con Adrián. Y hablando del rey de Roma. -        Hola bella Candy, buenos días- dice con una sonrisa coqueta. -        Hola Adrián, buenos días-le regreso la sonrisa -        No se te olvide que mañana tenemos una cita- dice mientras me guiña un ojo. Es tan guapo, sigo sin entender por qué Ximena lo odia. -        Lo sé. Dije y en el momento que me levanto para darle un beso y él aprovecha para abrazarme y besar mis labios, lo siento cálido, algo que no sentí anoche, creo que está durando poco más de lo que debería. De repente se escuchó un carraspeo   -        ¿interrumpo? – Dice Edward molesto, ambos volteamos y la novia sólo se ríe bajito, él se da cuenta y la mira mal. -        Lo siento jefe, me retiro- dijo Adrián y se fue, también Amber se fue sin decir nada, sólo le dio un beso a Edward. Yo seguí concentrada en mi trabajo -        A mi oficina- dice dándome la espalda, yo lo seguí y cerré la puerta -        ¿tienes algo con Adrián?- dice muy molesto y creo que no tiene derecho a estarlo -        Yo… si tengo algo con él- dije seria y mirándolo a los ojos -        Bien, entonces, si se van a andar besando háganlo fuera de la empresa- es broma, ¿no? ¿y él cuando tiene sexo con su novia y amante, que? -        No se preocupe señor Anderson, no volverá a pasar- le dije dándome vuelta para salir de ahí. Pero antes de hacerlo, él me toma del brazo y me acerca más a su cuerpo -        Dime la verdad Candy, ¿te gusta Adrián?- pregunta un poco celoso y sé que me gusta pero no del todo -        Si- le dije sin mirarlo, él me suelta y se regresa a su silla -        Es todo, se puede retirar señorita Taylor- se concentra en su computadora, ya no dije nada y salí de ahí. Pero ¿Quién se cree?  No tiene ningún derecho de celarme de esa manera, ya ni siquiera seremos amigos, y la verdad por otra parte eso me pone muy triste. *** La tarde se pasó muy rápido, estaba acomodando unos papeles en sus carpetas correspondientes, veo que aún no sale Ed… el señor Anderson, ni modo me toca avisarle que ya me voy. Le marco al teléfono de su oficina pero no responde, me levanté de mi lugar y fui a tocarle la puerta, no escucho nada, sé que no hay nadie, solamente esta él solo. Volví,  a tocar y nada, así que abrí la puerta y lo  vi durmiendo apoyado en su escritorio. -        ¿señor Anderson?-  dije mientras me acercaba, y pude notar a un lado de él una botella de whisky y un vaso a la mitad de esa bebida – Edward- volví hablarle hasta que despertó -        ¿Can… Candy? – despierta confundido. -        Sí, soy yo- le dije alejándome un poco de él -        ¿Qué hora es? – trata de reponerse -        Son poco más de las 8 de la noche- se ve muy borracho -        ¿y aún sigue aquí?- se ve un poco molesto -        Sólo quería a visarle que ya iba de salida pero como no tuve respuesta- le respondí de la misma forma que él -        Es mejor que me vaya, lo veo el lunes- dije y él no respondió. Salí de ahí y bajé por el ascensor, al salir del edificio, me encontré con Adrián. -        ¿Por qué hasta ahora, hermosa? –pregunta un poco preocupado. -        Le avise al jefe que ya me iba, pero estaba muy ocupado, y espere a que se desocupara- le dije con una sonrisa. Se acerca a mí, me abraza y me besa. -        ¿te llevo a tu casa?- dice una vez que se separa de mí y yo asentí Esto será lo mejor, Edward y yo no podremos estar juntos, él no es para mí, siempre será un mujeriego, por otro lado, no termino de convencerme que le pueda gustar a Adrián, digo, él siempre perseguía a Ximena, no lo sé. Narra Edward Sé que volví a ser el tipo frio con Candy y los demás, pero ella me está alejando por lo sucedido con Daniela, realmente me sentí muy culpable, y más si trataba de acercarme a Candy, empezando como amigos. Realmente soy muy estúpido. Hoy estuve con Amber en mi oficina, la verdad no tenía ganas de estar con ella, pero termina convenciéndome de tener sexo, al salir de la oficina, mis ojos se abrieron con sorpresa al ver a Candy besándose con Adrián, sentí mi sangre hervir, hice un carraspeo pasa sacarlos de esa burbuja en las que estaban. -        ¿interrumpo? – digo muy molesto y escucho a Amber reírse por la situación -        Lo siento jefe, me retiro- dijo Adrián, Amber me da un beso y también se va -        A mi oficina- le digo en un tono seco dándole la espalda -        ¿tienes algo con Adrián?- digo muy molesto -        Yo… si tengo algo con él- dice en tono serio y mirándome a los ojos -        Bien, entonces, si se van a andar besando háganlo fuera de la empresa- sé que no tengo derecho a reprocharle nada, pero no me gustó nada ese beso -        No se preocupe señor Anderson, no volverá a pasar- dice y se da la vuelta y antes de que salga, me levanto de mi silla y la tomo del brazo -        Dime la verdad Candy, ¿te gusta Adrián?- no debería ponerme así con ella, se supone que éramos amigos y por mi indiscreción de no cerrar la puerta ese día, ella ya no me mira igual -        Si- ella no me mira y regreso a mi lugar -        Es todo, se puede retirar señorita Taylor- digo sin mirarla y sólo escuche cuando cerró la puerta El resto del día me la pasé bebiendo en mi oficina, hasta quedarme dormido, ¿Qué me pasa? ¿Por qué me siento así con ella? No sé ni qué hora es pero escuché la voz de Candy hablarme, estaba muy ebrio, me desperté gracias a ella, pero volví a ser cortante con ella y le pedí que mejor se fuera, y así lo hizo nada contenta y la entiendo. Después de unos minutos decidí bajar para salir de la empresa, vi a Candy de nuevo abrazada y besándose con Adrián. Como desearía ser yo quien estuviese así con ella. Me fui a mi departamento como pude, realmente estoy muy ebrio. Una vez que llegué, prendí la luz y vi a Amber recostada en mi sofá. -        ¿Qué haces aquí?- le pregunte molesto -        Oh, amor por fin llegas- dice en cuanto se despierta. Se levanta y se acerca a mí para abrazarme y besarme, trata de quitarme la roma pero me niego -        No tengo ganas. Además ya estuvimos juntos esta mañana.- me sigo derecho hasta mi habitación -        Tú no me puedes rechazar y lo sabes-  ¿es en serio? -        Y yo te recuerdo que tenemos un trato. Además ¿por qué no buscas a tu amante?- me recuesto en mi cama y puedo sentir como lo hace ella también -        Está de viaje- dice restándole importancia- tú eres mejor que él. Me giro para quedar frente a ella, la abrazo y comenzamos a besarnos. Como siempre terminamos teniendo sexo. Nos quedamos dormidos, sólo pensar en Candy besándose con Adrián, me da mucha rabia. Lo menos que puedo hacer por ahora, es tratar de emendar las cosas con Candy, disculparme con ella y conquistarla poco a poco y en el transcurso terminar con Amber. Así que decido enviarle un mensaje Yo- señorita Taylor, ¿la puedo ver mañana en la cafetería por central park? No recibí ningún mensaje, debe estar dormida o con él. La mañana llega y veo que ya no está Amber, espero que se haya ido. Me levanto y reviso mi celular y sin respuesta de ella, ¿tan molesta esta? Rayos… Creo que… que me enamore de ella. ****
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