Anya.
–Esteban, ¿qué haces aquí? –le pregunté al pequeño niño que estaba sentado en una banca de la escuela, mi alumno de inglés desde hace dos semanas.
–Nada maestra, quiero estar solo –respondió el pequeño con algo de tristeza.
Mordí un poco mi labio ante su respuesta. Admito que interactuar con ellos no ha sido tan malo, pero siempre estoy alerta, están llenos de energía y me da miedo que se lastimen por mi causa. Me senté a su lado, mirando el paisaje de los demás niños jugando en el receso, intentando pensar en cómo hacer que este pequeño me dijera lo que ocurría.
–Nadie quiere estar solo sin un motivo. ¿Hay algo que te esté molestando o preocupando? –pregunté con cuidado, obteniendo como respuesta un suspiro.
–Bueno, los demás chicos se burlan mucho de mí. T-tengo… tengo una banda favorita, me gustan sus canciones y sus bailes y ellos dicen… dicen que me gusta la música de niñas –contó inseguro.
–¿Cuál es esa banda, Esteban?
–BTS –respondió en un susurro.
Alcé una ceja y lo miré. Esteban era un pequeño niño de seis años, tierno, lindo e inteligente, lleno de energía y simpatía, que le gustará BTS no era algo malo ni de que avergonzarse, o al menos eso pensaba. Le di una pequeña sonrisa y sacudí su cabello con ternura, tratando de no burlarme de su preocupación, eso ya sería ser muy cruel.
–Nunca conocí a un ARMY Boy, admito que es un gran honor hacerlo.
–¿Usted es ARMY, maestra? –preguntó con curiosidad.
–Claro que sí. ¿No te enteraste de una ARMY mexicana que hizo un cover de Fake Love y que fue amado por las ARMYS?
–Sí, fue algo sorprendente –dijo con una sonrisa, antes de abrir más sus ojos marrones y jadear un poco –¡Usted! ¡Usted era la del baile!
–Así es, parece que si viste el video –respondí con una sonrisa.
–Su baile fue muy genial maestra, incluso creo que el mismo BTS estaría sorprendido y orgulloso de verla –expresó emocionado, poniéndose de pie en la banca.
–Bájale a tu energía chico, mejor vamos al salón para que me ayudes a recoger algunas cosas para la clase mientras seguimos hablando de esto.
–Sí, maestra –aceptó feliz. Iba a ayudarle a bajar, pero primero tomé su barbilla e hice que me mirará a los ojos.
–Esteban, no debes sentirte mal de tener diferentes gustos ni dejar que los comentarios de los demás te afecten mucho, si te sientes bien así y te gusta su música, no te avergüences de admitirlo, a veces lo diferente es lo más valioso en una persona.
–Gracias por su consejo, maestra –murmuró, enredando sus manos en mi cuello para abrazarme.
Me tensé un poco, pero palmeé con delicadeza su pequeña espalda, sentir su pequeño cuerpecito tan cercano del mío me ponía algo nerviosa, así que lo separé con delicadeza.
–De nada, vamos al salón –le ayudé a bajar.
Él me dio la mano y aunque estaba incómoda, la apreté mientras caminamos al salón, tratando de pensar cómo ayudar a este pequeño ARMY Boy para que se sienta más seguro con los gustos que tiene.
♫♫♫♫♫
Cuando terminó mi servicio, me fui corriendo a tomar el transporte para ir al Hotel de los chicos, tenía algo en mente y ellos eran los únicos que me podían ayudar. Cuando llegó el transporte, subí e intenté calmar un poco mi ansiedad. Al llegar a la parada cerca del hotel, bajé casi corriendo. Entré, fui al elevador hacia su piso y cuando toqué la puerta de su cuarto, me abrió un Taehyung con pijama y el cabello revuelto.
–Taehyung, ¿aun estabas en la cama? –pregunté con burla.
–Aun no me acostumbro al horario –me respondió con una sonrisa, mientras sacudía mi cabello y me dejaba entrar.
–¿Y los chicos? –pregunté, dejando mi abrigo y mochila en el recibidor.
–Jin, Hobi y Namjoon fueron a buscar algo de comer. Jimin y Yoongi están en el estudio y JungKook sigue en su habitación. ¿Crees que podrías ir a despertarlo? No tardan en volver –pidió, alborotando su cabello, aun con los ojos hinchados.
–Está bien –accedí, caminando hacia la habitación de JungKook.
Pasé por el pequeño estudio escuchando algunas risas, supuse que Jimin y Yoongi estaban divirtiéndose con algo en la computadora que tenían allá. Cuando llegué al cuarto del más pequeño del grupo, noté que aún seguía durmiendo. Cerré un poco la puerta y fui hacia él, arrodillándome frente a su rostro.
–¿JungKook? ¿JungKook? Ya despierta, ya es tarde y debemos de ensayar –le llamé con calma, pero no se movió ni un milímetro, parecía una estatua.
Me subí a la cama y me coloqué detrás de él, para ver si al moverlo reaccionaba un poco.
››JungKook… JungKook ya levántate, por favor ya levántate, necesito que me ayuden con algo –volví a decir moviéndolo, pero sólo obtuve un gruñido como respuesta,
Frustrada, tomé una almohada para golpearlo, pero eso sería muy brusco así que la dejé a un lado. Muchos sabemos que JungKook es uno de los miembros más difíciles de despertar, así que lo intenté una vez más antes de darme por vencida.
–¿Kook? Vamos Kook, ya levántate, o no podremos seguir ensayando.
Y no hubo ninguna respuesta.
Me di por vencida, dando media vuelta para bajar, pero unas manos en mi cintura que me jalaban me evitaron ese paso. Mi única reacción fue tomar la almohada y cubrirme con ella antes de sentir el colchón en mi espalda y un peso en mi vientre, además de las manos que no abandonaron mi cintura en ningún momento.
–¿Sabes cuál fue tu primer error? –me preguntó JungKook, con voz ligeramente más ronca de lo normal.
–¿Llamarte Kook o intentar despertarte? –pregunté, bajando la almohada a la altura de mi nariz para verlo.
–Ninguna de las dos –contestó con una sonrisa.
–¿Entonces?
–Rendirte tan rápido en tratar de despertarme.
–Ya estabas despierto la primera vez que te hablé –afirmé, bajando la almohada a la altura de mi pecho.
–Quería ver que tan insistente eras.
–Ya lo has visto, ¿cuál es el veredicto? –pregunté curiosa, ladeando ligeramente la cabeza.
Él sonrió de lado y se acercó un poco más a mí. Ver a un JungKook recién despierto en la mañana es algo bastante atractivo. Su cabello esta revuelto de una manera que resulta sensual, sus ojos ligeramente más pequeños a causa de lo hinchados que están, viéndome con más intensidad de lo normal. Nadie está preparado para ver a JungKook de ese modo, y por supuesto, me añado a la lista, estoy luchando para conservar la razón.
–Eres muy impaciente –fue su respuesta.
–Un defecto de mi persona.
–Creo que tienes más virtudes que defectos.
–Eso me hace creer que estas muy al pendiente de mi persona –señalé con una sonrisa, haciendo que se sonrojara.
–Eres muy observadora.
–Sólo cuando algo me llama la atención, pero ahora que lo dije en voz alta, eso se escucha bastante comprometedor.
–Creo que sí.
–Ahora que hemos llegado a una conclusión, ¿vas a soltarme o seguiremos así?
–Oh, no recordé que seguía sosteniéndote –se disculpó, soltándome y alzándose un poco más, para dejarme libre de su encierro.
–Tranquilo, no estoy quejándome me sentía cómoda –dije de repente. Mierda, creo que mi cerebro se atontó.
–¿Escuchaste lo que dijiste? –preguntó, bajando de la cama.
–Supongo que atontaste mi cerebro –confesé avergonzada.
–¿Yo logré eso? –preguntó sorprendido.
–Pocos lo logran, siéntete afortunado.
JungKook se rio, entrando al baño mientras me sentaba en la cama, sin dejar de abrazar la almohada, suspirando fuertemente para ignorar el hormigueo en mi pecho ante semejante momento que JungKook me regaló sin darse cuenta. Me siento afortunada, pero también algo culpable, como si hubiese robado algo sin darme cuenta.
Durante estas dos últimas semanas he estado conviviendo mucho con los chicos, nos llevamos excelente y parece que las horas se pasan volando cuando estamos compartiendo experiencias y anécdotas. Debo de decir que me siento cómoda y en confianza con ellos por muy raro que parezca, incluso he notado que con Jimin, JungKook y Hoseok me llevó muy bien.
Jimin es este chico cariñoso y tierno que siempre tiene un detalle pequeño y significativo para mejorar tu día, ya sea con palabras de aliento o una bella sonrisa, es un chico muy sensible y amable, pero cuando estamos ensayando, se transforma en alguien diferente, una persona audaz, rebelde, sexy y seguro que hace que te preguntes como puede tener esa personalidad escondida.
JungKook es este chico infantil, energético y juguetón al que parece que la diversión no se le acaba. Llega a tener sus momentos serios y en silencio, pero cuando se trata de hacer desorden, es el primero en levantar la mano de una manera literal. He tenido que acostumbrarme a su actitud pervertida porque con esa cara inocente y actitud de niño llega a confundirme y sorprenderme.
Hoseok es un sol, como bien dice ARMY, él ilumina mis días con su positivismo, me hace reír y los ruidos que hace al hablar, bailar, jugar, incluso caminar, me hacen reír mucho. Hoseok es una persona muy pura, sencilla y amable, y por supuesto, el baile es su elemento. A veces me enseña pasos más complicados, y veo tanta satisfacción en su preciosa sonrisa de corazón, tanto amor y dedicación, que deseo su felicidad para siempre.
Con los demás chicos también me llevó muy bien, sólo que ellos tres parecen estar más pegados a mí, siempre me están buscando o llamando, pero eso no quiere decir, que no aprecie a los demás chicos.
Por ejemplo, Jin. Él es bastante ruidoso, burlón y egocéntrico, pero su egocentrismo tiene un encanto, algo que no te hace sentirlo como un idiota. Es muy perfeccionista, casi tanto como yo y cocina de infarto, de verdad, amo su comida y él ama alimentarme, de hecho, cuando me quedó un poco más, nos vamos a la cocina a asaltar el refrigerador, riendo y conversando mientras comemos algo delicioso, veo a Jin como un hermano mayor, siempre me está protegiendo.
Namjoon, por su parte, a él lo veo como alguien superior. Su inteligencia me abruma y encanta, porque si bien también soy inteligente, él es más filosófico, a veces está citando frases de los libros que lee, disfrutando del aire libre o cuidando una planta que recientemente se compró. A veces, cuando conversamos, siento que lo veo con una cara de niña boba, pero en serio, es admirable ver todo lo que sabe, piensa y reflexiona, es delirante.
A Taehyung lo veo como un niño pequeño, pero no porque sea inmaduro o infantil, es por la cantidad de pureza, inocencia y sencillez que posee. Sé que muchos catalogan a Tae de raro, que no entienden su modo de pensar, de vivir y expresarse, yo lo veo como un genio, como alguien muy especial del que debemos aprender, un ejemplo a seguir del que me siento orgullosa.
Por último, Yoongi. A pesar de que es una persona perezosa e indiferente con las cosas que no le importa, esconde sus verdaderos sentimientos en eso, pues he visto como cuida, procura y ayuda a los chicos, oculto en esa figura de chico frio que se le dio. Trabaja duro, se esfuerza y es perseverante con sus sueños, sé que llegará lejos, lo veo en su mirada, como su fortaleza no se acabará, siempre y cuando, los que ama estén a su lado.
Esa es la imagen que tengo de los chicos, y cada día se hace más grande, así que no me sorprendo cuando descubro algo nuevo, al contrario, es fabuloso.
–¿Qué estás pensando? –preguntó JungKook.
Al escuchar su voz, giré y noté que se había bañado, parece que me perdí en mi pensamiento durante un largo rato, ni siquiera me di cuenta de que estaba a mi lado.
–En cómo es que te duchaste tan rápido –mentí, no quería dar a conocer parte de mis sentimientos tan rápido.
–No te creo –me acusó con una sonrisa.
–Supongo que debo de ser más convincente a la próxima –murmuré, levantándome y dejando la almohada en la cama –. Vamos, necesito su apoyo para algo importante.
–Está bien –aceptó, caminando a la salida a mi lado.
Al llegar a la sala, vimos que todos estaban ahí reunidos, unos sentados en el suelo y otros en el sillón, y por la sonrisa burlona que me dio Jimin supuse que nos estaban espiando, pero ahora no era tiempo de enfocarme en eso, aunque es algo que hacen de manera frecuente, como si esperaran que sucediera algo.
–Chicos, necesito un favor –comencé a decir, sentándome en el suelo.
–Claro, ¿de qué se trata? –preguntó Namjoon, dándome su atención.
–Hay un pequeño niño en mi clase que es ARMY Boy, pero los chicos lo molestan diciéndole que escucha música de niñas.
–¡Oye! Nosotros no hacemos música de niñas –se quejó Yoongi.
–Eso lo sé, se lo dije y creo que lo convencí. Ese niño sí que los admira, sus ojitos no dejaban de brillar cuando hablaba de ustedes –recordé con una sonrisa–, es por eso que me gustaría hacer algo lindo para él.
–¿Qué cosa? –preguntó Jimin.
Fui hacia mi mochila y saqué una playera blanca que compré en línea hace un tiempo, estaba segura de que le quedaría a Esteban porque se la había pedido al hermano de una amiga, pero desistió a último minuto. Iba a regresarla y tener una especie de devolución, después de todo aún tenía la garantía, por eso la traía en la mochila, pero al escuchar lo que le pasó a Esteban, decidí darle un buen uso.
–¿Creen que podrían firmarla? Significaría mucho para él.
–Anya, ese es un regalo muy especial –dijo Hoseok con una sonrisa.
–Lo sé, tal parece que si tengo sentimientos –me burlé haciendo que rieran.
–Pasa por ella mañana, tenemos que ir a practicar otro rato –sugirió Jin, dejándola en el sofá.
Nos levantamos y caminamos al pequeño estudio mientras ataba mi cabello en una coleta. Estábamos perfeccionando algunos pasos, pero gracias a la ayuda de JungKook, había avanzado mucho. A ese chico hay que bajarle el cielo y las estrellas porque era una persona muy amable y gentil, lo que me sorprendió luego de que haya sido grosera en ocasiones, pero supongo que a algunas personas les agrado aun cuando ven esa faceta de mí. Raro, pero cierto.
♫♫♫♫♫
–Has mejorado muchísimo Anya, ya no titubeas tanto al bailar –me dijo Hoseok mientras descansábamos un rato en el suelo.
–Agradezcan a JungKook, él me ayudó mucho –señalé al mencionado, que se sonrojó por mis palabras.
–Fue un inmenso gusto para él, créenos Anya –se burló Jin.
–¡Jin Hyung! ¡Deja de burlarte de mí! –pidió el chico.
–Ya déjenlo en paz, mejor díganme como se repartieron los papeles –les pedí para desviar la atención.
–Llegamos al acuerdo de que JungKookie va a ser ese nuevo comienzo del que hablabas –respondió Namjoon.
–¿Para seguir la línea que han llevado en sus videos?
–Algo así.
–Es una buena idea, aunque harán que las ARMYS empiecen a sacar más teorías de las que ya tienen –mencioné desatando mi coleta.
–Me gusta mucho cuando hacen eso, es algo genial ver el empeño que ponen al buscar esas pequeñas pistas que dejamos en los videos. Trató de leer todas las que puedo para ver qué tan lejos llegan –dijo JungKook emocionado.
–Eso es porque los aman –señalé, peinando con los dedos mi cabello, que estaba un poco enredado.
–Tu cabello es muy bonito, me gusta mucho su color y textura –mencionó Jimin tocando un mechón y jugando con él.
–Es natural, jamás me lo he pintado o algo así, cuido mucho de él, así que gracias por el halago –agradecí con una sonrisa.
Mi celular sonando con el inicio de la canción de DNA llamó mi atención, así que gateé hacia él, observando un número desconocido en la pantalla, lo que me hizo saber que ni siquiera lo tenía en mi agenda, así que decidí contestar para averiguar quién era.
–¿Bueno?
–Tardaste mucho en contestar –respondió una voz masculina que no reconocí.
–¿Y quién se supone que eres tú?
–¿Sigues sin aprenderte mi número? Tú tienes que aprendértelo de memoria –me dijo la voz, haciendo que recordará al instante de quien se trataba.
–¿Axel?
–El mismo.
–¡Vaya! Hace mucho que no sé de ti –murmuré, colocando un mechón de mi cabello detrás de mí oreja.
–No te veías muy interesada en saber, no me has mandado mensaje.
–No veía el porqué.
–¿Qué? ¿Te enojaste conmigo o tu novio no te deja hablarme? –preguntó con burla.
–Ni uno ni lo otro, de conocerme sabrías que no me dejó dominar tan fácil.
–Bueno, ¿estas ocupada ahora?
–Sí, estaba tomando un descanso.
–Oh, es que quería hablar contigo de algo.
–¿De qué?
–Creo que mejor te lo digo de frente, estoy en la ciudad.
–Podrías decírmelo ahora.
–Pero es que necesito que hablemos cara a cara –insistió. Cerré los ojos y suspiré, si no aceptaba no iba a dejar de j***r.
–Yo te aviso más tarde a qué hora.
–Está bien, nos vemos entonces –se despidió, colgando la llamada.
Solté el teléfono y me dejé caer al suelo. Tal parece que mi pasado no me deja de perseguir, como si adivinará cuando estoy tranquila para venir a molestar, así que será mejor que aclaré y terminé esto de una vez por todas, así no volverá a repetirse, o eso espero.
–¿Quién te llamo? –preguntó Hoseok, llamando mi atención.
–Alguien que parece que está ansioso de verme –respondí de manera irónica.
–¿Quién? –preguntó Jimin curioso.
–Un chico con el que salí en la preparatoria.
– ¿Y para que quiere verte? –preguntó JungKook.
–No me lo dijo, pero me hago una idea… –respondí, levantándome para sentarme, pasando una mano por mí cabello.
–No pareces muy a gusto con el reencuentro –señaló Namjoon, y casi aplaudo por su buena observación.
–No veo porque estarlo. Estuvimos separados desde hace año y medio, que ahora venga intentando sacar algo de mí es algo que me molesta.
–¿Por qué no le dices que no? –preguntó Yoongi, alzando una ceja.
–Ya lo hice y parece que no entiende, espero que con decírselo en la cara lo entienda.
–¿Amaste a ese chico? –preguntó JungKook de repente, haciéndome recordar el pasado.
–Lo hice, fue mi primer amor correspondido, nos llevábamos bien a pesar de que no coincidíamos en mucho y la edad era diferente. Supongo que no cuidamos bien lo que teníamos, porque él terminó la relación por medio de un mensaje que decía “necesitaba a alguien que este contigo todo el tiempo”.
››Me dolió lo que pasó, rompió muchas de mis ilusiones e incluso me rebaje a rogar su amor, pero me estaba lastimando con eso. Muchas veces él regresaba con la excusa de que me extrañaba y quería intentarlo de nuevo, pero al otro día me decía que estaba borracho e ignorara lo que decía. Fue un ir y venir de desilusiones y dolor que estaba consumiéndome.
››Por momentos pensé que el amor era un asco y deseaba no haberlo sentido, pero un día me di cuenta de que la que tenía que cambiar era yo. Pasó el tiempo y un día nos vimos para hablar. Al principio fue un poco tenso, intentamos ser los mismos de antes, pero tenía esta sensación de que ya nada era igual, y lo comprobé cuando me besó.
››Correspondí a su beso, pero ya no me perdía en ellos, ya no estaba esta sensación de querer darle todo, era muy raro, incluso cuando me pregunto si aún lo amaba, no respondí porque lo único que pensé fue “¿aún lo amo?”. Ahí me di cuenta que tenía que dejarlo, que el amor que pude tenerle se estaba desvaneciendo y lo que necesitaba era alejarlo de mí.
››Desde ese día cambie, desde ese día deje de leer sus antiguos mensajes prometiéndome una vida juntos, los borré junto con esas ilusiones y ese dolor y funcionó, logré superarlo y aun cuando mi corazón estaba golpeado, maltratado y con cicatrices, quería volver a enamorarme, quería encontrar a esa persona a la que podría decirle “te amo” sin miedo ni sombras del pasado.
››Al principio creí que Alexander era esa persona, pero no fue así, así que por ahora sigo en la espera y no espera de un amor que me haga sentir lo inexplicable y estar idiotizada por alguien que me haga sentir un amor real –finalicé mi relato, mirándolos por primera vez desde que comencé a hablar.
–Vaya, es una historia muy… muy intensa –murmuró Jin atontado.
–Tal parece que mi historia de vida los atontó un poco –señalé, avergonzándome de pronto, al ver que había contado algo muy íntimo.
–¿Por qué te avergüenzas? –preguntó Taehyung, tocando una de mis sonrojadas mejillas.
–Porque no expreso mis sentimientos de esta manera, es raro –respondí, viendo su dedo alejarse y a Jimin rodear mis hombros con un brazo, como si me quisiera abrazar.
–Tranquila, ya llegará el chico que te haga sentir ese amor real, esos chicos no te merecían.
–Sigues siendo un chico tierno Jimin, muchas gracias. No busco al amor ahora, pero tampoco me niego a la oportunidad de volver a sentirlo.
–¡Eso es! –dijo Hoseok de repente –Tus historias serán las que reflejaremos en el video.
–¿Estás loco? –pregunté de repente, como si dijera algo tonto.
–No, es perfecto. Tuviste desilusiones y ahora con JungKook tendrás ese nuevo inicio de manera literal, es algo perfecto –respondió emocionado.
–Ah, no lo sé.
–Tranquila, no vamos a decir que fueron tus historias si eso es lo que te preocupa –me tranquilizó Namjoon, al ver lo insegura que estaba.
–Bueno, ya estoy metida en esto, sería estúpido si no me arriesgo más –acepté, suspirando un poco.
–¡Genial! Vamos a comenzar a planearlo –exclamó Jimin levantándose y yendo con Jin, Namjoon y Yoongi. Taehyung se levantó más tarde con Hoseok, dejándome con JungKook.
–Creo que mejor me voy aún tengo cosas que preparar –murmuré, poniéndome de pie para ir a la puerta.
–Anya… –me llamo JungKook, tomando mi muñeca y girándome hacia él.
–¿Qué sucede? –pregunté, pensando si había olvidado algo.
–Yo… sé que no significa mucho, pero lamento que esos chicos hayan lastimado ese lindo corazón que tienes, no merecías eso.
–Bueno, no siempre se puede tener lo que se desea.
–Mereces tener a alguien mejor Anya, mereces a alguien que te llené de amor, alegría y paz, no alguien que te lastime, te haga cerrarte y pensar que no mereces las cosas.
–Sigues observándome, Jeon JungKook –susurré, sintiéndome abrumada por sus palabras.
–Sólo quiero saber más de ti.
–Tal vez no te guste –confesé avergonzada bajando la mirada.
Es en estos momentos, cuando las decisiones que tomé me avergüenzan, pueden cambiar la imagen que alguien tenía de mí, por eso detesto mi pasado. Como si JungKook no estuviera conforme, tomó mi mentón con su mano e hizo que alzará la cabeza, encontrándome con sus ojos que me miraban de una manera algo extraña, pero que hizo que me sonrojará casi de inmediato.
–Tal vez debes dejarme decidir eso a mí –susurró, acariciando de manera leve mi barbilla con su pulgar.
Nos quedamos mirándonos durante un tiempo, tiempo que se sintió lento, pesado, había demasiados escenarios en mi cabeza sobre cómo podría terminar esto, pero estaba resistiéndome, de hecho, apretaba mis manos en mi suéter, hasta que él sacudió su cabeza y se separó de mí, dándome el espacio que necesitaba.
–Lo siento… yo sólo… quería hacerte sentir bien –se disculpó, notándose confundido.
–Tranquilo, no hay problema –dije como si nada, caminando hacia la salida, algo aturdida por lo que acababa de pasar.
–Creo que me comporto algo raro contigo, lo lamento.
–No hay nada de qué preocuparse, sólo… sigamos llevándonos bien.
–Está bien. Nos vemos mañana.
–Los veré entonces mañana –me despedí sin mirarlo, saliendo de la habitación de hotel, para ir al elevador.
Mis manos temblaban y sentía mi corazón palpitar rápido de nuevo. Lo que me dijo aceleró mi corazón, seguía sintiendo mis mejillas calientes. Algo que me he estado dando cuenta en este tiempo, es que JungKook me ha comenzado a gustar no sólo como ARMY, sino como cuando a una chica le comienza a gustar un chico, y me asusta, me asusta porque él es un chico maravilloso, yo no tanto, temó hacerle daño.
No puedo, no puedo permitir que este sentimiento vaya más lejos, no puedo lastimar a JungKook y sé que suena cobarde, pero es la mejor opción, además, dudo que él quiera relacionarse con una chica como yo. Sé que le agrado, pero agrado y gusto son cosas muy diferentes. Dejaré las cosas como están, sin llevarlas muy al fondo, porque siento que de hacerlo me quemaré, y de una forma muy fea.