Capítulo 17. Una cena alocada.

4652 Palabras
Anya. –Pensé que jamás llegarías –me burlé de Kike, cuando lo vi acercarse a la banca de parque donde estaba sentada esperándolo. –Estaba arreglando algunas cosas –se excusó, sentándose a mi lado –. Pensé que tu novio iba a venir. –Ya te dije que no es mi novio, ahora sólo estamos saliendo. –Por ahora, porque en serio traes al chico loco, no dejaba de verte cuando estaba platicando contigo ayer, incluso creí que me iba a arrancar la cabeza. –Eres un miedoso, pero tenías razón él estaba celoso –murmuré un poco incómoda de darle la razón. –Te lo dije, pero como siempre eres muy incrédula –se burló, picándome la mejilla de un modo molesto, que me hizo darle un manotazo. –Sabes que es mi naturaleza. –Naturaleza o no, debes de creer en las personas de vez en cuando, no todas van a lastimarte. –Intentaré hacerlo, no pierdo nada al intentarlo. –Hasta que te escuchó decir algo coherente –aplaudió, como si fuera un gran acontecimiento –. Te conviene estar con ese chico, cambia tu modo pesimista de pensar. –No es un modo pesimista de pensar... –Claro que lo es –me interrumpió, sacando la lengua de manera infantil, haciéndome reír. –Eres tan maduro. –Muchísimo, pero ya hablando en serio, ¿desde hace cuánto conoces al chico? –Hace casi dos meses. –¿Y te sientes bien con él? –Claro que sí. –Entonces, ¿por qué sigues dudando de tus decisiones? –¿Ah? –expresé confundida, preguntándome si había escuchado bien. –Veo en tu rostro que aún no estas convencida de lo que estás haciendo, así que te diré algo que me dijiste a mi hace algún tiempo. –Te escuchó. –Si le dijiste que sí fue por algo, tú no haces las cosas sólo porque si o por agradar a otros, tú haces las cosas porque quieres y lo deseas, así que deja de j***r tu pequeña mente y disfruta del momento. –¿Por qué de pronto todos parecen querer que haga algo con respecto a mi vida y emociones? –pregunté curiosa. Él me sonrió y revolvió mi cabello, como si fuera alguna clase de niña pequeña, cuando el menor era él. –Porque todos estamos esperando a que dejes de victimizarte y que seas feliz con alguien que mereces. –¿Y para eso tenías que despeinarme? –Como si te peinaras –se echó a reír, levantándose de la banca –. Acompáñame a comprar algunas cosas mientras me sigues platicando de ese chico. –JungKook, su nombre es JungKook. –¡Qué gracioso! Igual a ese chico de ese grupo que tanto te gusta. –Sí, muy gracioso –me reí nerviosa, porque no le había dicho ese detalle. –Oh, por Dios, ¿es él? –preguntó sin creérselo. –Tienes que guardar el secreto, de lo contrario, te cortaré aquello que más amas. –Secreto guardado, lo prometo –aseguró, caminando conmigo hacia el lugar donde haría sus dichosas compras. ♫♫♫♫♫ –Oye Anya, ¿no vas a ver a tus amigos el día de hoy? –preguntó mi mamá de pronto, mientras estábamos en la mesa comiendo. –Sí, pensaba ir más tarde a hacerlo. –Tenemos una mejor idea –intervino mi abuela –, invítalos a cenar. –¿Por qué? –pregunté intrigada, entrecerrando los ojos hacia ellas. –¿Qué no podemos hacer una simple invitación a aquellos que te están haciendo tan feliz? –preguntó mi abuela con aparente inocencia. –Ustedes no hacen nada porque sí, siempre tienen una doble intención –las señalé con la cuchara. –Tal vez sea porque mamá quiere conocer mejor a ese chico con el que sales –soltó Jasón burlonamente, dándome la razón de su “invitación”. –Gracias Jasón, ahora jamás te contaré nada a partir de hoy –le sonrió mamá con dulzura, pero usando un tono de reproche que lo hizo quejarse y a mi reír. –¿Lo ven? Los conozco bien –sonreí victoriosa. –¿Qué? ¿Acaso tienes miedo a que te espanten a tu pretendiente? –preguntó Rick, dándole un golpe en el brazo, al estar cerca. –No seas tonto. –¿Entonces? –Nunca dije que no, quería saber las razones. –¿Lo vas a traer entonces? –preguntó mamá, con lo que parecía esperanza. Suspiré, sintiéndome nerviosa de pronto, si les decía que no, insistirían hasta que aceptara. –Voy a llamarlos y veré que dicen. –Llámalos ahora, queremos hacer una buena cena –sugirió mi abuela. –Lo haré–asentí, levantándome del asiento para ir a mi habitación, donde dejé mi celular. Lo tomé de la mesita de noche, observando en la pantalla que tenía un mensaje de JungKook, deseándome un buen día. Sonreí de inmediato, JungKook era muy lindo, demasiado lindo. No contesté su mensaje, decidí llamarlo para preguntarle de la cena, inhalando hondamente, pensando en que palabras usar para avisarle de la cena que mi familia quería hacer para ellos. Quiero aclarar que no me avergüenza mi familia ni nada por el estilo, es más un poco de miedo porque ellos suelen ser muy burlones cuando quieren, sobre todo si quieren avergonzar a alguien, y por lo que me he dado cuenta, es mi turno de ser avergonzada, puesto que nunca había anunciado que estaba saliendo con un chico, es la primera vez. –¿Estoy alucinando, o una chica hermosa está llamándome por primera vez? –escuché a JungKook preguntando apenas contestó, haciéndome reír. –Te he llamado otras veces, no seas exagerado. –Déjame bromear un poco. –Lo haré, apenas me des una respuesta de algo que necesito preguntarte. –De acuerdo, ¿qué sucede? –Bueno, sucede que…mi mamá ha tenido la idea de invitarlos a cenar esta noche, quiere conocerlos a todos mejor, así que quería saber si tenían oportunidad de venir –respondí nerviosa, es la primera vez que hago algo como esto. –¿Estás hablando en serio? –preguntó con sorpresa. –¿Alguna vez te he mentido? –No. –Entonces, ¿podrán venir, o no? –Déjame preguntarles –fue su respuesta, alejándose del teléfono, pues ya no escuchaba más que murmullos inentendibles. Me senté en la cama para esperar su respuesta, mordisqueando ligeramente mis uñas, no tan fuerte para no romperlas. Hace años tenía la manía de comerme las uñas, sin embargo, decidí dejármelas crecer y ahora las tengo largas. Me gusta cómo se ven, incluso dejé que mi mamá las pintará, algo con lo que no me sentía cómoda antes, aunque admito que se ven bien de ese azul eléctrico. –Ya regresé –anunció JungKook, llamando mi atención de mis pensamientos. –Excelente, ¿qué dijeron? –Dijeron que sí. –Oh... –No te escucho muy emocionada –señaló, por lo que rasque mi nuca. –No es que me parezca mala idea, es que tengo nervios de lo que pueda llegar a pasar. –¿Qué es lo más grave que puede suceder? –Vergüenza pura. –¿Para ti o nosotros? –Para todos, aquí no discriminan con la vergüenza –respondí, haciéndolo reír, lo que en consecuencia me hizo reír, porque su risa es contagiosa. –Creo que podremos soportarlo, sobre todo si es por ti. –Se toman muchas consideraciones por mí, sobre todo tú. –No puedo evitar hacerlo, quiero que a cada instante te sientas especial, porque lo eres –contestó, sonrojándome un poco, lo sé porque mis mejillas se sienten cálidas. –¿Lees algún tipo de manual que te hace decir esas cosas o algo así? –No, sólo estoy dejándome llevar. –A veces dejarse llevar es bueno –murmuré, recordando lo que había conversado con Kike más temprano. –Lo es. ¿A qué hora es la cena? –No lo sé, te mandaré un mensaje con la hora. –De acuerdo, llegaremos puntuales. ¿Algún consejo? –Prepárense para lo que sea, esta va a ser una cena alocada. ♫♫♫♫♫ –Vaya, sí que son puntuales –los felicité luego de abrirle la puerta a los chicos, observando lo bien vestidos que venían, un placer visual para cualquiera. –Y tú te ves hermosa con esa falda, creo que es la primera vez que te veo con las piernas descubiertas –fueron las palabras de Jin, entrando a mi dulce hogar con los demás. Es cierto lo que Jin dijo de mi atuendo. Mi mamá me pidió de "manera amable”, por no decir que me amenazó, que por favor usará algo bonito, no de color n***o o informal para la ocasión, o de lo contrario, tiraría mis sudaderas y botas que tenía, y debo decir, tengo bastantes de ellas, sería doloroso desprenderme de ellas. Como resultado de esa amenaza, me puse un poco creativa y femenina, usando una bonita falda de tubo negra, que justo me llega unos tres dedos arriba de la rodilla. La he complementado con una blusa holgada de manga no muy larga, me llega a la altura del antebrazo, complementándolo con unos zapatos de tacón bajo de color n***o que me gustaban por lo cómodos que eran. Con respecto a mi cabello, lo he dejado suelto, aprovechando que se hicieron unas ondas ligeras al tenerlo trenzado pos bastante tiempo en la mañana, maquillándome de manera ligera, usando sólo rímel para las pestañas, arriesgándome a delinear mis ojos, pidiéndole ayuda a mi mamá, porque mi pulso es un asco, peinando mis cejas con gel y colocando un brillo labial a mis labios. –¿Fue acaso una treta para conquistar más a nuestro bebé? Porque sólo harás que babeé más por ti –se burló Hoseok, haciéndome reír. –Ninguna, fueron órdenes de mi mamá verme "presentable" –aclaré, sonriéndoles mientras los observaba uno por uno, de manera más obvia –, pero ustedes también se ven muy bien. –Queremos causar una buena impresión –aseguró Jimin con una sonrisa. –Barbero –tosió Yoongi, haciéndonos reír. –¿Qué es todo este alboroto? –preguntó mi abuela entrando, acallando nuestras risas. –Llegaron los invitados –señalé sonriente. –Oh, entonces, pasemos a la sala. –A eso iba, Abue –le sonreí, llevándolos hacia allá. Al estar sentados en los sillones, decidí comenzar con las presentaciones –. Chicos, ella es mi abuela Marian – comencé en coreano –Abue, ellos son los chicos de BTS... –cambié al español. –No me digas los nombres, yo puedo adivinar quienes son –me interrumpió emocionada –. Ese chico es Jimin, él es Taehyung, él es Namjoon, a su lado esta SeokJin, le sigue Hoseok, junto a él se encuentra Yoongi y este último es JungKook –los nombró con tal seguridad y destreza, que no pude evitar aplaudirle. –Abuela, nunca creí que los aprenderías tan rápido –confesé. –Estudié toda la tarde –me confió su secreto, guiñándome un ojo. –Estoy impresionado, supo identificarnos perfecto –murmuró Namjoon aun sorprendido. –Así de hábil es mi abuela –la halagué con una sonrisa, sentándome en el reposabrazos del sofá, que estaba justo al lado de JungKook. –Para nosotros es un placer conocerla –le dijo Jimin haciendo una reverencia. –¿Qué fue lo que dijo? –me preguntó mi abuela. –Que es un placer conocerte. –Para mí igual –respondió, y como buena persona hice la traducción–. Adivino, el chico a tu lado es con quien estas saliendo –señaló a JungKook, sonrojándome levemente. –Así es, abuela. –Bueno joven, espero que este tratando a mi nieta como se merece –comenzó a decir, haciéndome reír mientras hacia la traducción. –Claro que sí, señora. Sé que Anya merece lo mejor y trato de darle eso cada día –fue la respuesta de JungKook, sonrojándome más mientras los chicos murmuraban un “cursi”. –Me alegra que lo sepas y lo hagas, mi nieta merece lo mejor. –¡Abue! Mamá dice que ya está lista la cena –gritó Rick, entrando y viendo a los con seriedad –. Veo que ya llegaron –murmuró, mirando a JungKook mas fijamente –. Ahora, deja de ver las piernas de mi hermana, ella no es un pedazo de carne –lo regañó en coreano, sorprendiéndonos de su comentario. –¡Rick! ¡No digas tonterías! –lo regañé, porque si bien sabía que era verdad, no tenía que evidenciarlo así. –¿Qué no te diste cuenta de esa mirada? Vaya, sí que eres ciega –se burló de mí. Como buena hermana mayor que trato de ser, está en mi enseñarle a este pequeño humano que debe respetar a sus mayores, así que me levantó del reposabrazos, mirándolo con seriedad mientras le golpeó el hombro. No, no le di muy fuerte, sólo lo suficiente para llamarle la atención, porque si bien la violencia no es el camino ideal, lo es cuando es un grosero. –Soy tu hermana mayor, no me faltes al respeto –le advertí de modo autoritario. –Como sea, ya vengan a la mesa –murmuró, masajeándose el brazo y saliendo de la sala. –¿Soy yo o Rick esta celoso? –pregunto mi abuela curiosa. –Eso parece –me rasqué la nuca confundida, nunca lo había visto así. Ella se alzó de hombros, parece que igual de confundida, caminando hacia el comedor, dejándonos brevemente solos a los chicos y a mí, quienes no tardaron en quedarse a mi lado. –Te pusieron en evidencia, JungKookie –se burló Yoongi de él. –No te burles de mí, Yoongi Hyung –pidió JungKook avergonzado. –Mejor háganle caso, aquí van a hacer muchas burlas, no sé si lo soporten –les advertí. –Tranquila Anya, estaremos bien –dijo Taehyung de modo seguro. Casi me eché a reír con su confianza, me limite a sonreírles a medias, llevándolos al comedor, donde se llevaría a cabo la cena de esta noche. Espero que esa seguridad no desaparezca de sus cuerpos cuando el espectáculo comience. ♫♫♫♫♫ –¡Para, mamá! ¡Ya deja de decir eso! –exclamé totalmente avergonzada, apuesto que incluso mi cara estaba roja, no soportaba la manera en la que estaba humillándome. –Hija, sólo estoy contando una simple anécdota –se justificó intentando sonreír de manera inocente, y quiero recalcar el intento, porque no funciono. –¿Dónde está lo simple, al contar una vergonzosa experiencia que viví en la primaria? –No todos los días uno ve a su pequeña hija encerrarse en un baño porque le dio miedo un payaso –volvió a decir, haciéndome gruñir. –Odio a los payasos, no me dan miedo. –La última vez que pasamos por un parque y vimos a un payaso, te vi temblar –me traicionó Jasón, exasperándome. –¡Ya basta! ¡Esto no es divertido! –grité molesta, porque todos se estaban riendo. –Claro que lo es –dice Rick, mirándolo fijamente. –¿Nos ponemos en esos términos? ¿Hablamos de tus experiencias también, Rick? –pregunté maliciosamente, porque tengo tantas experiencias vergonzosas de él que compartir. – Eres malvada. –Gracias, hermano –le sonreí satisfecha. –Tengo una pregunta, señora –habló Hoseok de pronto, olvidando mi vergüenza –. ¿Anya siempre ha sido así de bonita? –No puedo creer que hayas preguntado eso –jadeó Taehyung impresionado. –¿Qué? Tengo curiosidad. –Si te refieres a si mi hija siempre tuvo esa cara inocente, sí, siempre ha sido así –confirmó ella –. Aunque en su niñez tenía el cabello más claro, también fue una niña sonriente que jugaba al aire libre e imaginaba un montón de escenarios para entretenerse, que a veces me asustaba al encontrarla en el sillón mirando de cabeza la televisión –se echó a reír, como si lo recordara de pronto. ››Cuando creció, se convirtió en una señorita independiente, fuerte e inteligente. Tuvo sus momentos de torpeza e incluso algunas veces se equivocó, pero confió en que tomó la experiencia que le ayudará a enfrentarse a la vida. Confió en que jamás se dé por vencida y luché por lo que quiere, algo que me demuestra a pesar de su torpeza, aunque eso no opaca el hecho de lo orgullosa que estoy de todos sus logros. ››Cuando ustedes llegaron a su vida, pude observar todo su esfuerzo. Se la pasaba encerrada en su cuarto, ensayando y no dejando que la frustración la venciera. Eso me hizo ver que estaba preparada para enfrentarse al mundo, tuvo el valor para enfrentarse a algo que no conocía, y eso me hace tan feliz que no me queda más que agradecer su apoyo a mi niña. ››Ustedes la han hecho crecer, creer en sí misma y en sus talentos, la he visto sonreír más ampliamente y ser la mujer que siempre soñé que sería. Desde que nació, quería que Anya encontrará a buenas personas que la guiarán a un buen camino, ustedes son esas personas, por ello se hizo esta cena, para agradecerles ese apoyo y amistad, gracias por lo que han hecho por mi niña. Me quedé sin palabras. Eso ha sido lo más dulce, hermoso, conmovedor y especial que me ha dicho mi mamá. Uno de mis mayores miedos era decepcionar a mi mamá con mis acciones, mis mayores sueños hacerla sentir orgullosa. Saber que lo he logrado, aunque no he hecho tanto, es de las mejores cosas que me pudo pasar. Tengo una presión en el pecho que no puedo explicar. Nunca había escuchado a mi madre tan orgullosa, que creyera eso de mi aun con los estúpidos errores y equivocaciones que tuve me hace sentir un nudo en la garganta. Sabía que mi mamá me amaba y creía en mí, pero ver en primera fila su fe es bastante abrumador. Me hace creer que no soy igual a quien tanto daño le hizo. Me hace creer que no soy como él. –Mamá... eso fue... fue muy hermoso –murmuré a media voz, aclarando mi garganta. –Sólo fui sincera –me sonrió, tomando mi mano y apretándola con cariño. –Creo que nosotros también debemos de agradecer el apoyo de Anya, señora –comenzó a decir JungKook, llamando nuestra atención –. Ella nos inspiró mucho con su talento y esfuerzo, nos sentimos muy honrados de conocer a una mujer como Anya. –Sobre todo JungKook –soltó Taehyung con una sonrisa. –Sí, sobre todo yo –confirmó sin ninguna duda, acelerando mi corazón. –Aún me resulta algo raro saber que mi hija está saliendo con alguien, pero confió en que sabe lo que está haciendo, además, tuviste el valor de venir y pedirme mi permiso para salir con ella, lo que considero algo muy admirable, por sus cambios de humor, torpeza y locura… –Deja de ayudarme, mamá –la interrumpí entre dientes. –No creas que estas salvándote de mí sermón, jovencita –señaló, soltándome la mano –. Espero que también trates bien a JungKook, es muy valiente al querer salir contigo, no creas que no sé de lo que habló, te he criado por veinte años, eres difícil de tratar. –Ahora estoy algo confundida sobre tus comentarios –confesé, haciendo que todos rieran. –Te respondes después, ahora, ¿quién quiere postre? –preguntó mi mamá, desviando la atención. –Señora, si el postre es tan delicioso como la comida, deme dos porciones –le respondió Jin, haciéndonos reír. ♫♫♫♫♫ La cena transcurrió sin más problemas o burlas, así que suspiré tranquila al ver que todos pasamos la prueba de fuego. En este momento, estaba cerca del ventanal de la sala, observando la siguiente escena con verdadero placer y felicidad. Mi mamá estaba con Jin hablando de lo que probablemente eran recetas de comida. Hoseok y Taehyung estaban con mi abuela y Rick, ella de seguro les estaba contando alguna anécdota mientras mi hermano traducía. Yoongi, Jimin y JungKook estaban con Jasón hablando de lo que supongo eran videojuegos, o eso suponía, pues Jasón es verdadero fanático de ellos. Era una escena extrañamente acogedora y familiar que me hizo sonreír más de una vez, jamás pensé que viviría para presenciar algo tan hermoso y especial al mismo tiempo. –Es algo lindo de ver, ¿no es así? –escuché la voz de Namjoon preguntar, sentándose a mi lado en el ventanal. –Mucho, guardaré esta imagen toda mi vida –le respondí, girando un poco para observarlo mejor. –Me alegro, porque esa misma sensación que tienes ahora, es la que yo experimento todos los días al despertar y antes de irme a dormir. –Es obvio que quieres mucho a los chicos –señalé, ladeando la cabeza. –Son mi familia. Desde el pre-debut hasta el día de hoy han sido como mis hermanos, siempre hemos estado para apoyarnos, consolarnos y levantarnos, cada uno de ellos me llena de orgullo, del mismo modo en que me siento orgulloso del lugar en donde nos encontramos ahora. Hemos evolucionado de manera distinta, sin embargo, esos cambios nos han traído aquí. ››Hemos llegado al punto de disfrutar de una fama que jamás soñamos, de tener el apoyo de millones de personas que nos aman tanto, que parece que no les importa la distancia que nos separa, de la admiración de varios y varias chicas, lo que nos ha guiado a un sólo objetivo: seguir inspirándolos y llenándolos de orgullo con nuestra música –sonrió, mostrando sus hoyuelos. ››Queremos dejar una huella en este mundo, seguir siendo reconocidos por ser quienes realmente somos, ser recordados por ser un grupo que les dio esperanza y voz a las personas que las necesitaban. Sé lo que se siente no encontrar tu verdadero yo, y no lo sé, tal vez con nuestra música podamos darles un poco más de claridad y el apoyo que necesitan para ser su mejor versión –finalizó, conmoviendo mi corazón por tan bellas palabras. –Namjoon, eso es algo que están logrando, lo sé, me he dado cuenta de ello –comencé a decir, aclarando un poco mi garganta –. Tal vez no estuve desde el inicio, sin embargo, he podido notar que ese bello objetivo que tienen se está cumpliendo, no sólo conmigo, también con sus fans, es inspirador ver que nada ni nadie los ha detenido, eso es admirable. –Tú, al igual que ARMY, nos han ayudado mucho –aseguró, tomando mi mano, notando que la suya es más grande y cálida que la mía –, nos han demostrado que si seguimos por este mismo camino, lograremos más de lo que esperamos, que podemos superar los obstáculos que vengan en el futuro si somos fuertes y que al final del día, sonreiremos por las metas logradas en los próximos años. Muchas gracias. –Me alegra mucho haber hecho eso por ustedes, y estoy segura, que ARMY se siente del mismo modo. –Entonces, déjame darte el siguiente consejo: sé que JungKook siente algo muy fuerte por ti, así que no lo pienses mucho y déjate llevar, sé que el logrará hacerte muy feliz. –También tengo esa sensación, pero prefiero no sacar conclusiones muy apresuradas y llevar esto lentamente. –Me parece bien, así ambos podrán fortalecer esta relación que apenas comienza –sonrió complacido. –Eso espero. Gracias por el consejo. –Para mí es un placer –me guiñó un ojo, dándole un pequeño beso al dorso de mi mano, soltándola levemente para levantarse e irse con mi abuela. –¿De qué tanto hablaban ustedes dos? –preguntó JungKook, quien se encontraba del lado opuesto al que Namjoon se marchó. –De lo orgulloso que esta de ustedes –le respondí con una sonrisa. –Ah, Namjoon Hyung fue muy dulce al decir eso –sonrió de vuelta. –Pues parece que hoy es el día de decir cosas buenas y dulces. –¿Quieres ver otra cosa buena? –preguntó, y sin esperar mi respuesta, sacó su secular de su bolsillo, desbloqueándolo para mostrarme algo en la pantalla. –JungKook, ¿qué es esto? –cuestioné, sin creerme lo que veía. –Los resultados del tráiler. –No puede ser –susurré, mirando más de cerca –. Aquí dice que lleva cinco millones de reproducciones y casi cinco millones de "me gusta", a pesar de que fue publicado hace nueve horas o menos. –No eres la única sorprendida, todos tuvimos la misma reacción cuando nos mostraron las estadísticas en la mañana. –Dios, no espere tanto –confesé, pasando ambas manos por mi cabello, esto es de locos. –Tampoco nosotros, pero estamos felices con los resultados –mencionó, guardando de nuevo su celular –. ¿Quieres bailar conmigo? –No. –¿Por qué no? –Porque haré el ridículo, no sé bailar en pareja –admití avergonzada, pero JungKook sólo me sonrió de manera tierna, inclinándose un poco hacia mi rostro. –Tienes suerte de que sea un gran bailarín –murmuró, tomándome de la mano, levantándome del asiento, dejándonos frente a frente. –Voy a hacer el ridículo –me quejé, muy nerviosa de la cercanía, por estar frente a mi familia y porque es algo que nunca había hecho. –¿Por qué no intentas dejarte llevar? –preguntó, colocando una de mis manos en su hombro, deslizó su otra mano en mi cintura, sin llevarla muy lejos. Nuestras manos restantes las unió, entrelazándolas, haciéndome estremecer un poco. –Lo intentaré –susurré, tratando de moverme a su mismo ritmo. No me van a dejar mentir, pero cualquiera se sentiría cohibido al estar bailando con el chico que le gusta frente a su familia, así me sentía los primeros instantes, sobre todo, porque suelo ser torpe, sin embargo, cuando choqué con la dulce y tierna mirada de JungKook, el mundo que antes me rodeaba se desvaneció como por arte de magia. Tenía la extraña sensación de que nos encontrábamos dentro de una burbuja donde nada ni nadie podía molestarnos, se sentía tan bien que ignoré el hecho de que podría hacer algo lo suficientemente ridículo que me avergonzara. Siguió sonriéndome con ternura, separándose de mi para hacerme dar una vuelta, regresando a sus cálidos brazos, sonriéndole de regreso, recargándome de su pecho mientras seguíamos balanceándonos. ¿Cuánto es el tiempo límite en el que podemos quedarnos en esta fantasía? No importa, no quiero saberlo, quiero seguir disfrutándolo, porque estoy segura de que tal vez, tal vez, este comenzando a enamorarme de JungKook en este preciso instante, donde sólo los latidos suaves y constantes de su corazón son lo único que escuchó, unido a la suave melodía de fondo que bailábamos. Es un pensamiento aterrador que me hace querer escapar lo más rápido que pueda, sin embacho, una pequeña voz en mi cabeza me pide que no piense en eso, que sólo me concentré en el modo tan especial y cálido que me hace sentir, en las maneras en las que pueda obtener más de él, en que esta fantasía en la que nos encontramos se vuelva una realidad que disfrutemos cada día. La sensación de paz y tranquilidad que invade mi cuerpo parece que nunca acabara, siendo sincera, no quiero que acabe todavía, porque ahora, en este preciso momento, puedo decir que estoy siendo lo más feliz que creía que podría ser en sueños, pero lo mejor de todo es que es la realidad. Mi realidad.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR