Estrella binaria 8 No lo busqué, su aroma seguía latente en el aire así que simplemente seguí el rastro. Estaba en la cabaña, el hogar donde vivió por un tiempo antes de que nos mudáramos con Claire a la que está sobre la calle quince, a unos metros de la costa y a diez minutos del centro a pie. No quiso venderla, decía que ahí se guardaba la inspiración de sus canciones, su esencia. Así que cada fin de semana de por medio veníamos los dos a limpiarla y mantenerla, valía la pena hacerlo, Thomas siempre sonreía. Eso hizo que me preguntara si tal vez deberíamos sacrificar un poco de espacio solo para ver esa chispa de felicidad infantil que renacía al estar dentro de su cabaña. Todavía podíamos construir en el patio trasero –donde en el pasado solíamos entrenar-, sin embargo la escuela y

