¿Cuántas veces nos han roto el corazón? ¿Cuántas veces hemos llorado a solas, rogándole a quien quiera que nos escuche allá arriba, para que nos libere de esos dolorosos sentimientos? ¿Hay un límite máximo de veces que nos pueden destrozar el corazón? Sí lo hay, ¿cuál es? Mientras veía a Ethan dormir, quise parar. Estaba cansada. Llevaba años enamorada de él, unos días amándolo más que otros, pero el sentimiento siempre ahí. Insistente, caótico. Doloroso. Sabía que probablemente él no sería la persona con la que pasaría el resto de mi vida. Lo sabía y aún así anhelaba con todas las fuerzas que me diera una oportunidad. Cuán masoquista era. Me moví, dejando su cabeza sobre la bolsa de dormir, lo miré una última vez, y salí. De mi boca casi se escapa un grito cuando choqué contra Lia

