Sintió el cuerpo volverse liviano, como si se le escapara el aire. Las lágrimas cayeron sin ruido. Sofía intentó tocarla. —Bibi… Pero Bianca se levantó de golpe, empujando la silla. —No —dijo, entre sollozos—. No quiero oír nada. Corrió hacia la puerta. Sofía la llamó por su nombre, la siguió hasta el pasillo, pero ella no se detuvo. Salió del hospital bajo el sol ardiente, con las lágrimas secándose en la piel. En el eco de su mente solo había una frase que se repetía una y otra vez: "No podrás tener hijos." Fin del Flashback. El sonido del cuchillo sobre la tabla la devolvió al presente. Bianca estaba de pie frente a la encimera, cortando pan. El filo golpeaba con ritmo constante sobre la madera, el ruido llenando el silencio de la cocina vacía. El aire olía a harina y a jabón.

