Media hora me tarde en consentir a mi bebé con cinco donas, Andrew me había ordenado una caja más y mientras yo las devoraba, él tecleaba algo en su teléfono. De pronto sus ojos se cerraron con fuerza y echó la cabeza hacia atrás con frustración. — ¿algo está mal? Esa cara solo la haces cuando yo hago algo malo, pero ahora no lo he hecho… Mentira, si lo había hecho. Había lanzado su tarjeta de crédito al inodoro por error… Prefiero no hablar de eso. Es demasiado vergonzoso. El castaño bufó lleno de frustración, deslizando sus manos por su rostro antes de contestar. — Contaba con que Anastasia Bonelli estuviera acá para negociar su nueva sociedad con el Golden Bank, pero al parecer tiene una "situación" de suma importancia y no podrá venir, y si a eso le sumamos el hecho de que

