33

4671 Palabras

Los muchachos se darían un inolvidable banquete.Aunque Zenón e Isaira llegaron de madrugada, ellos igual se levantaron. Éste había tomado poco, pero llevó lo que había quedado de la botella de licor para terminar la parranda en la casa. Estaba casi completa ya que el árabe había sido muy generoso y no escatimó en gastos, por lo que colocaban botella tras botella al primer signo de quedar alguna vacía. En ese entonces, todo lo contrario como se vanagloriarán a principios de siglo XXI, allí si había patria, verdadera patria; no como la que pintarán aquellos buitres de una patria grande, y que vuelvan a perdonar esas nobles y útiles aves. Era tanta la comida que los meseros les habían ofrecido, que todos los muchachos comieron y aún sobró. Isaira guardó todavía, un poco de eso para el desayun

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR