frasquito. Absorbió el contenido del medicamento y dándole suaves golpes a la inyectadora, iba retirando el aire que al aspirar el fármaco había entrado a la inyectadora y que por nada del mundo debería penetrar al organismo, máxime de tratarse de la vía endovenosa. En el futuro, cuando Jesús llegara a una edad madura y se retirara del ejercicio profesional para ejercer más relajado el Derecho penaly la locución, contaría como anécdota bendita, que el día en que observó a su padrino inyectando a su madre, había nacido el Jesús enfermero. Aunque eso lo decía cada vez que era tocado el tema del origen de su vocación. Como ya estaba cursando el primer año de la carrera, siempre le preguntaba a su profesora Blanca, una morena de voz modulada que era Licenciada en Enfermería; cuando iba a apre

