para nada al gobernante de turno que, sin estar muy de acuerdo que se dijese, tendría que firmar el ejecútese a dicho decreto. Pero eso sería dentro de algunos años.Por lo pronto la designación de los gobernadores recaía sobre el Presidente de la República. Un nuevo suceso aciago se presentó en el sueño de Jesús. Precisamente cuando él estaba a pocos días de cumplir nueve años, a Eloísa se la llevaron para la capital. Le habían diagnosticado un cáncer de seno y era en un hospital especializado de la capital donde le harían un tratamiento novedoso que en ese entonces estaban comenzando a utilizar. Ninguno de los hijos de Eloísa estuvo con ella en esos momentos difíciles. Todos tenían razones para no poder estar en ese momento al lado del ser que tanto amaban. Quienes si la había

