El daño que se produjo y el que le hizo a quienes estaban cerca de él (dos enfermeras), fue considerable.Hubo que administrarle una sedación para poder calmar aquel arrebato venido desde la locura. Poco a poco esas extremas fuerzas fueron cediendo ante la sedaciónadministrada. Afortunadamente siempre tenían una pequeña provisión de ese tipo de fármacos por si se llegaba a presentar una situación como la que en efecto, acababa de ocurrir. Mantuvieron a Elíseo atado fuertemente a su cama para evitar en lo sucesivo, que volviera a protagonizar otro lamentable episodio de tal magnitud. Quedaba en el limbo de la duda, la posibilidad de que Elíseo, dado su estado de enajenación que prometía ser irreversible, pudiese ser llevado al hogar familiar. Amén de que la casucha donde vivían era tan rudim

