Capitulo 4

1379 Palabras
Casandra se queda pensativa con la información que le da su tío, sin palabras se sienta junto a él, comen entre risas y anécdotas de lo ocurrido en el torneo, luego de eso va por su auto, necesita saber más de ese hombre, no puede estar en su casa y ella ignorante de cuáles son sus verdaderas intenciones, al enemigo hay que tenerlo cerca, pero sin dejarlo sobrepasar los límites, acaba de llegar, no es más que un aparecido. * Baltasar revisa uno de los nuevos modelos que lanzará el próximo año, cuando su puerta es estocada, detiene sus acciones y coloca los documentos en su escritorio mientras se apoya de su mano a esperar que la persona entre. —Adelante. — Su padre entra por la puerta, con una revista en su mano que lanza frente a él, Baltasar se desconcierta y lo toma en sus manos girándola. "La familia Sullivan y Howard han Unido fuerzas al contraer matrimonio, la viuda y CEO de Sullivan Group junto al magnate dueño de Howard Motors, ¿Será el inicio de una gran alianza?" Baltasar aprieta la revista en sus manos para contener la rabia que emerge en su interior, habían quedado que mantendrían el matrimonio en secreto, era lo que le convenía mientras descubre la manera de terminar con ese matrimonio, le parece ilógico que tenga que pelear por lo que él se ha esforzado, pero si no lo hace pierde la casa matriz. —¿Esta ha sido tu forma de solucionarlo? Casándote con esa casa fortunas, ¿Acabas de separarte y te casas en menos de seis meses? Aún no salimos del escándalo anterior y te metes en otro. — Baltasar se levanta molesto y enfrenta a su padre. —Yo no fui quien ligó negocios con personas que no debía, papá, no te voy a reprochar nada, pero a mí no me vengas a acusar, era eso o perder la base de mi imperio, no hay dinero de por medio... — Se queda en silencio de manera pensativa y su padre niega al imaginarse lo que está pasando ahora. —¿Te tiene en sus manos, no es así? Tendremos que darle la bienvenida a nuestra nuera, a la familia. — Dice para irse de la oficina, pero sus palabras llama mucho la atención. —¿De qué hablas papá? —Se podía buscar otra alternativa, pero ya que, no dejaré que a nuestra familia la haga picadillo la prensa, tu madre podría ponerse mal ante el acoso, haremos una fiesta en honor a nuestra alianza como lo espera la podrida sociedad. —No harás tal cosa, lo que me une a Electra es un papel. —En la fotografía parecías muy convencido de lo que hacías hijo ¿Ves otra salida? — Baltasar traga con dificultad y abre la revista donde se puede apreciar una fotografía saliendo del registro tomado de la mano con Electra, mientras ella se encuentra vestida de novia, lo hizo a propósito, armó una pantalla para hacerlo ver como su esposo ante la sociedad y no dejarle salida. —Dame un poco de tiempo, papá, no hagamos nada oficial, no de parte de nuestra familia. — Erasmo asiente y lo deja solo. Baltasar saca su teléfono y le marca a su amiga, ha recibido los documentos que le pidió a Electra y necesita encontrar una salida. —¿Regresaste al país? Necesito un gran favor. * Casandra toma de su jugo de naranja mientras tiene frente a ella a Hans, se encuentran en el Club, mientras Casandra espera a su novio quien se ha incluído al plan, de camino al club le escribió para verse, Hans no le parece la idea, pero no le queda de otra, tolerarlo. Ambos no paran de reír ante la descripción que le da su amiga. —No me imagino a Electra con un gato tan feo y ordinario como lo describes, creo que necesitamos comprarte unos lentes. — Casandra lo mira de manera acusatoria. —¿Acaso lo conoces? Si te digo que es el ser más repugnante que puede existir es porque tengo razón. — Hans pone frente a ella la revista, dejándola perpleja, no tiene argumentos, el hombre se ve irresistible hasta en fotos, presiona los labios y lo mira molesta para voltear su rostro hacia otro lugar. —De esto te estaba hablando, desde hace algunas semanas los rumores estaban rodando, se casaron hace un mes, justamente cuando nos fuimos al torneo, ¿Te ha dejado impresionada, no es así? — Abre los ojos como platos y le lanza la revista en su cara, él se ríe ante su agresividad. —¿Cómo se te ocurre pensar eso? No hay nadie más que me interese que no sea Gordon. — Hans, haces miles de muecas, ignorándola por completo, no lo traga con nada, le ha dicho a Casandra que no le conviene, pero ella insiste en que su relación es perfecta. —¿Sabes qué? Iré al baño y espero que cuando regrese se te haya pasado tu tono burlón. — Toma su bolsa y camina hacia uno de los sanitarios, mientras ella cruza hacia los baños, Baltasar puede mirarla al llegar, se sienta en una de las mesas, al poco tiempo Recibe un mensaje de su amiga. Donna. Llegaré en 20 minutos, hay mucho tráfico. Se levanta sin saber por qué y camina hasta el sanitario de los Caballeros, Casandra sale del baño y al no verlo tropieza con él, cayendo en sus brazos, se tambalean un poco, pero no la deja caer, sus rostros están tan cerca que puede sentir su aliento mentolado, la sostiene de su cintura desnuda, la aprieta levemente, le saca un suave jadeo, las pulsaciones de Casandra se elevan de tal manera que su presión sube rápidamente, Baltasar no deja de verla, con ella todo es extraño, no puede quitar sus ojos de ella, mucho menos sus manos de su cuerpo, lo llevan a apretar un poco más y la acerca a él sin darse cuenta. Casandra se mantiene perdida en sus ojos, como si la hipnotizara, su cercanía lo siente tan bien que olvida todo. —¿Casandra? — sale de su ensoñación y se aleja de Baltasar rápidamente, aclara un poco su garganta sin ser obvia, frente a ellos se encuentra Gordon y eso podría ser un problema si malinterpreto el momento. —Amor, llevo tiempo esperándote, estuve a punto de caerme, gracias. — Lo último lo suelta a secas hacia Baltasar y toma la mano de Gordon, quien entrecierra los ojos hacia Baltasar antes de irse. * Donna revisa los documentos que le tiende Baltasar, niegas repetidas veces al llegar al final. —Te quejas de tu padre, pero has cometido el mismo error que él ¿Cómo confiar en la misma persona que te robó la empresa? Sí, te la devolvió, pero a medias, con el matrimonio ambas empresas están unidas, una depende de la otra, ¿Soy parte de tu nómina por Hobby o no crees en mis capacidades? ¿Era tan difícil llamarme antes de hacer cualquier cosa? — El mencionado la mira enojado y le quita los documentos de sus manos. —No tenía otra salida, era eso o nada Donna, esa mujer no quería negociar, ¿Hay otra manera de demostrar el fraude? — Donna guarda silencio, dándole la razón. —No, ¿Por cuánto tiempo estipularon el matrimonio? —Sin tiempo definido, algo que vi a mi favor, puedo divorciarme cuando yo quiera, el problema es que no puedo hacerlo hasta solucionar este inconveniente, necesito que me ayudes a salir de esto. — Su mirada se pierde hasta llegar a una chica de cabello castaño, bate su cabello de un lado a otro mientras le sonríe a las personas que se encuentran a su lado, Baltasar posa su mano en su barbilla, Donna, puede apreciar cada cambio en sus facciones, la confianza que mantienen lo hace mostrarse ante ella tal cual es, pero para Donna los territorios que está pisando su amigo son unos muy peligrosos, sabe quién es la chica y conoce lo que muchos ignoran, Donna llama su atención tomando una de sus manos. —No vayas por ese camino, que terminarás en aguas muy turbias.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR