—¿Segura que no quieres ir a casa? —Pregunto cuando veo a Vivian sentada en el auto mientras Philip, los chicos y yo organizamos las cosas.
—No quiero ir a casa. —Toma un poco de agua azucarada para calmarse —. Cam me necesita para lo del club, y debo estar ahí para ayudarla. —Dice segura, aunque sus manos están temblando por el miedo vivido.
Cuando sentí miedo, el cual es un sentimiento que no suelo experimentar, sabía que algo malo estaba pasando con Vivian. Anoche, cuando fingí dormirme, me escabullí a la habitación de Tom para sacarle toda la información que tuviera de la extraña sensación que tuve, cuando me explicó la historia desde su punto de vista, tuve que recurrir a mucha fuerza de voluntad para no ir a buscar al chico que estaba molestando a mi hermana. Entre Atom y yo habíamos logrado alejarlo lo que pudimos, pero no sabía que sería tan insistente. Cuando me levanté está mañana volví a sentir su presencia, y con la excusa de salir a correr con Tom, fuimos a buscarlo de manera vana porque el desgraciado se sabía esconder muy bien. Tuve la guardia alta todo el tiempo, hasta el momento en que me probé la ropa interior, pues logré ubicarlo y marcarlo a través de mis habilidades. Avisarle a Philip fue fácil, pues solo tuve que fingir estar cansada. No esperaba el problema con el club de ella, y de verdad no pensé que él se aprovecharía de la situación, pero creo que le hice ver el terrible error que cometió. Ahora lo que me preocupa es que Vivian y los chicos estén bien, pues pasaron por una situación difícil, además de tener que soportar mi presencia. Pero cuando los veo seguir con los planes no puedo evitar inquietarme.
—Tranquila, van a estar bien. —Dice Philip poniendo su mano en mi hombro —. Por ahora Vivian necesita a su amiga, y los chicos son más resistentes de lo que parecen. —Guiña un ojo, seguro de lo que dice.
—Pero, yo me entrené para soportar el miedo, no me gusta cuando alguien se fuerza a...
—¿No creerás que somos tan débiles? —Dice Tom interrumpiéndome —. Es cierto que no fuimos entrenados como tú, pero no dejamos que eso nos aplaste.
—Es verdad. —Habla Andy poniendo su brazo sobre mis hombros —. No dudes de la fortaleza que tenemos, porque si nos sentimos mal, no dudes en que te lo diremos.
Paso la vista entre los tres, pue se ven bien, aunque Vivian tiembla un poco, no es nada que no pueda manejar. La fortaleza mental es algo que se adquiere con la experiencia y yo no soy nadie para arrebatarles eso.
—Está bien. Aunque preocuparme por los perdedores es normal. —Suelto maliciosa.
—Ya verás, me volveré más fuerte y no perderé ante nadie para que no tengas que preocuparte. —Promete Tom molesto.
—Más te vale, Tomy. —Digo cruzándome de brazos.
Philip, mamá, Vivi y Andy se ríen divertidos por la escena, aligerando el ambiente y mi preocupación.
Cuando está todo listos no dirigimos al colegio. Si mal no recuerdo se llama Corazón Índigo, y fue creado por un natural de la primera generación. Creo que el hecho de que esté cerca de la casa influyó en su apertura mixta justamente cuando Vivian se mudó, si es lo que creo que es, me parece que la abuela tuvo mucho que ver en la aceptación del sexo femenino.
El lugar es grande, eso es obvio. Lo que adorna la entrada es una estatua del cuerpo humano que tiene la mano sobre el corazón, sobre la marca índigo que está en su pecho, parece que hay una inscripción en la base de esta pero no quiero leerla, así que sigo mi camino. Veo a mi alrededor con interés, pues a pesar de que todavía no acaban las vacaciones hay un buen número de estudiantes, y por la lectura de sus sistemas, puedo adivinar que algunos son deportistas, otros son intelectuales y un pequeño grupo de personas normales. El lugar tiene amplios jardines y varios bancos para sentarse antes de entrar al instituto, además de varios edificios en los que intuyo están los clubes. Nos dirigimos a uno que queda cerca de las canchas deportivas de exteriores, todo bajo la atenta mirada de unos chicos que están entrenando con unos implementos sorprendentemente nuevos.
—Así que fueron ellos. —Dice Tom molesto —. Que descarados son como para mostrar las cosas así.
—Cálmate, no servirá de nada dejarte llevar por la ira en este momento. —Digo palmeando suavemente su espalda —. Primero acumulas y después liberas, es algo que a mí me ayuda mucho.
—Está bien. —Respira profundo y sigue caminando.
Vivian llega hasta uno de los salones que están al fondo y sonríe feliz. Extrañada me acerco, y veo que todo su equipo está ayudando en la limpieza, justo como les pedí que hicieran.
—¡Vivian! —Grita feliz una chica morena de piel clara mientras abraza a mi hermana —. Qué bueno que llegaste.
—Estoy aquí, y trajimos todas las cosas, así que no te preocupes. —Dice Vivi correspondiendo al abrazo.
—Vivian, ¿qué te pasó? —Pregunta un chico, quien es el hermano de la chica que abraza a Vivi —. Tienes los ojos hinchados y rojos, producto por haber llorado. Te vez más pálida que de costumbre y tus mejillas no están pintadas de rosa como siempre, además, parece que alguien...
—Por favor, Dan, no quiero hablar de eso. —Interrumpe ella con la mirada triste y respira profundo —. Primero déjenme presentarles a mi hermana. —Me señala y me pongo a su lado.
—Sandra, mucho gusto. —Digo levantando la mano, pero entonces la chica la toma con confianza y comienza a sacudirla entusiasmada.
—Mucho gusto, soy Camelia, pero puedes decirme Cam. —Dice entusiasmada y me ve con mucha emoción —. Eres oficialmente nuestra salvadora. No sé cómo podría pagarte...
—Más te vale encontrar una forma. —Interrumpo su entusiasmo mientras suelto su mano —. El dinero que les di no fue por caridad, fue una inversión que espero me devuelvan. Así que más les vale ganar y pagarme, porque no acepto perder dinero.
Sé que lo que he dicho suena malvado, pero la verdad es que no lo fue. Lo peor que le puedo hacer a este quipo, es hacerles creer que solucionaré todos sus problemas, pueden ver en mí una compañera, un escudo, incluso una amiga, pero nunca verán al alguien que las apoye sin consecuencias. Y por la sonrisa entusiasmada que me muestra Cam, sé que ha entendido la intención de mis palabras.
—Ya escucharon chicas. Lo que Sandra hizo hoy no fue un acto de caridad, fue una inversión para que demos más de nosotras porque debemos pagar cada centavo que gastó. Así que no importa quién esté en nuestra contra, salgamos victoriosas ante cada prueba que nos pongan. —Dice con entusiasmo, haciendo que todas sus compañeras se emocionen y dejen las caras largas, incluida Vivian, quién dejó de temblar por completo.
—¿Así que si tienes corazón? Parece que no eres tan maligna. —Susurra Philip en mi oído, y evito su mirada, luego pone su mano en mi cabeza y llama la atención de las chicas —. Como todas sabrán seré su entrenador temporal hasta que el colegio les asigne uno permanente, pero ni crean que me tomaré mi responsabilidad a la ligera. ¿Están preparadas para ganar?
—Sí señor. —Dicen todas.
—Está parte de él hace que me enamore más. —Dice mamá a mi lado, mientras sonríe viendo a Philip dar direcciones a todo el equipo —. No está mal estar aquí, ¿verdad?
—Para nada. —Digo saliendo del salón mientras estiro mis músculos, donde Andy, Tom y Dan, el hermano de Cam, me ven con una sonrisa —. ¿Qué pasa?
—Gracias por lo que haces por mi hermana. —Dice Dan estirando su mano hacia mí, por lo que la tomo educada, haciendo que él abra los ojos sorprendido —. Eres, una índigo natural. —Confirma soltando mi mano —. Lo sé porque, con los naturales, siempre siento un cosquilleo cuando toco alguna parte de su cuerpo.
—Ya le había dicho a Vivian que me agrada que seas tan perceptivo, pero creo que te subestimé. —Digo tranquila y lo veo curiosa —. ¿Conoces muchos naturales?
—Tu serías la cuarta. Dos estudian conmigo, y el otro es el director. —Señala él y me muestra preocupación en la mirada —. ¿Qué le pasó a Vivi?
Medito en decirle, pero ninguna palabra sale de mi boca cuando Tom ya está diciendo todo en un nombre.
—Cameron.
El rostro amable de Dan cambia completamente, molesto y furioso serían los adjetivos apropiados para describirlo, pero siento una ola de celos y de intenciones asesinas que me preocupan. Aunque sinceramente no siento malicia venir de él, lo cual es verdaderamente extraño.
—Tranquilo, lo resolvimos gracias a Sandra. —Tranquiliza Andy volviendo a pasar su brazo por mis hombros.
—Entiendo. Gracias por cuidar de Vivian. —Dice sonriendo pasivo, pero con esa aura rosa que tienen los enamorados.
—Te gusta mi hermana. —Afirmo haciendo que se sonroje, y causando la risa de Tom y Andy —. Perdón, pero eres malo ocultándolo.
—Te lo dije, en algún momento Vivian se dará cuenta. —Dice Tom, divertido con su incomodidad, hasta que carraspea y lo ve serio —. ¿Todos están aquí?
—Sí. Teniendo en cuenta que estamos a punto de empezar clases, y que situaciones como estas son propensas, —señala el salón de Vivi —, hemos decidido venir para organizarnos.
—Muy bien. Vamos todos al salón del comité para presentar a Sandra y terminar con el día de hoy. —Dice Tom, de verdad se le ve muy cansado, aunque está bien para alguien que acaba de ser envenenado.
—Sandy. —Dice Vivian abrazándome —. Gracias por animarnos, te prometo que no te arrepentirás.
—Más te vale, o pasaré semanas llamándote por tu segundo nombre. —Amenazo divertida, ganando un puchero de su parte —. Voy con los chicos al salón del comité, ¿quieres venir?
La verdad es que no me quiero separar de ella, sé que no hay más peligros alrededor, y sé que está con personas de confianza, pero no me atrevo a dejarla sola. Necesito saber que está cerca de mí para sentirme tranquila, al menos por ahora.
—Esa es una buena idea, vamos todos. —Propone Philip acompañado de mamá y del equipo femenino.
Le sonrío agradecida y sigo a Tom hacia el salón del comité. En el camino nos encontramos a personas que nos ven curiosas a Vivi y a mí, supongo que no sabían nada de mí por una cláusula de confidencialidad de la abuela. No me extraña que ella lo hiciera por la seguridad de ellas, no quiero ni imaginar si algún enemigo mío se entera de la existencia de mi debilidad. Con Cameron me contuve, porque ellas estaban ahí, pero lo cierto es que no sería capaz de dejar libre a quién se atreva a lastimar aquello que más quiero. Para mi equipo no es secreto que soy capaz de convertirme en el mismo demonio si alguien lastima a quien aprecio, pero no sería capaz de mostrar esa característica de mi a ellas. Se espantarían a la mínima mención de sadismo de mi parte.
Siento una palmada suave en mi espalda que me saca de mis pensamientos. Cuando veo a Philip en una pregunta muda, utiliza los dedos en mi espalda para decirme en clave morse que estaba a punto de perder el control, y que debería dejar de pensar en cosas innecesarias. Si algo no ha ocurrido todavía, no debo concentrarme en eso, que lo mejor es aprovechar lo que tengo en el momento y dejar ir lo negativo. Porque si de algo está seguro es que, aunque mamá sienta temor de mi poder, nunca será una razón para rechazarme ni alejarme. Sonrío tranquila y asiento de manera imperceptible, por lo que él acaricia mi cabeza con cariño. Mamá se percata del intercambio entre nosotros, pero me sonríe de forma maternal mientras se seca unas pequeñas lágrimas que se estaban acumulando, seguramente aliviada de verme compartir con su esposo sin resistirme.
Nos detenemos en un lugar parecido a un gimnasio cubierto, de donde se escuchan ruidos de lucha. Siento en mi pecho una extraña presión, pero no es incomoda en absoluto, es más como la emoción nostálgica de comenzar algo que habías dejado pausado hace mucho tiempo. No estoy segura, pero hay una presencia familiar al otro lado de la puerta, una presencia que me hacen sentir inquieta y tranquila a la vez, una presencia que no sentía desde hace mucho tiempo. Veo a Vivian, quién me muestra la lengua como si hubiera hecho una pequeña travesura, y solo necesito eso para abrir la puerta y encontrar la razón de mi nostalgia. Ahora es más alto que yo, más corpulento, y de sonrisa tan sincera que deja atrás al niño triste que no sabía siquiera sonreír.
—Sandy.
—Roko.
Decimos al mismo tiempo señalándonos ignorando por completo a los demás, y cuando creo ya haber asimilado todo, Roko me sorprende con su velocidad y me abraza.
—Es bueno verte otra vez. —Dice apretando el abrazo, como si temiera que me evaporara.
Esto es molesto, porque yo era más grande y más fuerte que él, pero ahora los papeles se invirtieron. Como me está tocando, mi lectura de su sistema me dice que está diez veces por encima de mí. Lógicamente hablando eso era probable que sucediera pues, aunque nos separamos y él vive como un "chico normal", lo cierto es que nunca dejaron de entrenarlo las fuerzas del país por recomendación de mi abuela para que no olvidara lo que había conocido en Escorpión n***o. Solo sabía que él estaba bien y feliz, pues su madre adoptiva es una mujer fuerte, pero nunca imaginé que estaría en el mismo lugar que Vivian. Lo más seguro es que Atom me lo ocultara por orden de mi abuela cuando le pedí investigar, pero igual es molesto no haber podido contactarlo antes. Tal vez si nos hallamos encontrado, pues si su poder es más que el mío, eso lo ubica como el natural más fuerte de la tercera generación, "El hijo de la Naturaleza" y líder los cinco grandes.
—Esto es molesto. —Murmuro y mi grillete comienza a sonar, haciendo que él me suelte.
Veo sus ojos, como si estuviera pidiendo perdón por no haberme dicho nada antes. No puedo enojarme con él por la información clasificada o correríamos el riesgo de perder nuestra posición como parte de los cinco grandes. Pero si hay una información que puedo hacer pública y valerme de eso para pelear con él. Pues necesito descargar tanta ira como pueda.
—¡¿Cómo se te ocurre ser más alto que yo?! —Digo molesta, ocultando todo.
Él sonríe entendiendo lo que quiero hacer.
—Es la naturaleza de la vida Sandrita, no puedo hacer nada contra eso. —Dice levantando las manos con las palmas hacia arriba.
—Eso no me importa. Se supone que yo te enseñé a controlarte, a pelear, a pensar; No me gusta que hayas superado a tu maestra tan pronto. —Señalo sorprendiendo a todos.
—Teníamos tres, no fue gran cosa lo que me enseñaste.
Muy bien, ahí si se pasó.
Molesta con él quito los limitantes naturales de mi cuerpo para acercarme con rapidez, golpear su cara y borrar su sonrisa, pero me detiene con una mano causando una explosión de aire. No me quedo quieta, y aprovechando que tiene mi mano atrapada, coloco mis piernas alrededor de su cuello para ejecutar una llave que le corta la respiración. Sin embargo, él esperaba eso. Con toda la fuerza de su brazo me arroja al suelo, lastimando mi espalda y logrando que lo suelte, para después buscar de golpearme con su otra mano convertida en un puño, pero logro esquivar su golpe rodando por el suelo mientras presiono los botones de mi grillete izquierdo para crear de forma rápida mi pistola con detonante. Divertido se acerca a mí, tal vez porque ahora ya no necesita contenerse, se posiciona atrás de mí tomándome de la cintura y me hace cosquillas para detener mi instinto asesino.
—¡Detente! —Grito mientras trato de escapar, pero sé que es imposible —. ¡Por favor, para!
—Primero me atacas y después me pides clemencia. —Se detiene y se queda abrazado a mi cintura —. No has cambiado nada.
—Te volviste más cruel. —Digo tratando de respirar, y me suelto de su abrazo para dejarme derrumbar en el suelo —. Lo peor es que Sofía lo sabía y no me advirtió nada.
—¡Sandra, te he dicho que no digas mi segundo nombre! —Se queja acercándose a nosotros.
—Es tu culpa, Vivian hermosa. —Dice Roko ofreciéndome su mano.
—Definitivamente es culpa de ella. —Tomo su mano y me levanto.
—¿Por qué están en mi contra? —Hace un puchero mientras retiene unas lágrimas de cocodrilo —. Mamá también sabía y no te dijo nada.
—Pero eso fue porque dijiste que querías darles una sorpresa a ambos, así que no busques escaparte. —Dice mamá para librarse, haciéndonos reír a todos mientras se acerca a nosotros —. ¿Te siente mejor Sandy? —Pregunta bajito, por lo que asiento —. Eso es lo importante. —Me abraza y acaricia mi cabello mientras le guiña un ojo a Roko.
—Eso fue más sorprendente de lo que esperé. —Escucho que dice Dan impactado con la lucha que acabo de tener con Roko.
—Te entiendo, nunca imaginé ver la cara de Vivi en alguien que supiera pelear. —Dice un chico pálido de cabello n***o y algo emo.
—Creo que lo que más impacto dio fue ver a una chica con cara de ángel al nivel de Roko. —Señala un chico pelirrojo, con toda el aura de chico popular entre las féminas.
—Créanme, Logan y Gosth, está chica no tiene nada de ángel. —Señala Roko acariciando mi cabeza con más fuerza de lo normal —. Por algo es la gemela malvada de la hermosa Vivian. —Abraza a mi hermana y todos asienten en apoyo.
—Bueno, ya que Sandra se presentó sola, solo me resta decir que a partir de ahora ella será parte del comité. —Informa Tom con cansancio.
Creo todavía no tiene la resistencia mental para tratar conmigo.
—Ahora tendremos a alguien que nos entienda, y que ponga en su lugar a esos molestos chicos. —Celebra Cam mientras alza las manos emocionada, contagiando inmediatamente a todos de su entusiasmo.
Veo a mi alrededor sonriendo.
Estar en paz no es para nada molesto.