Vivian, compras

3657 Palabras
Desde que llegamos al centro comercial Sandra ha estado viendo a su alrededor con mucha curiosidad, a veces incluso la he pillado absorbiendo sus lentillas para ver todo sin filtro, pero Philip le ordena que no lo haga. Aunque ella no esté muy satisfecha con eso igual obedece. La primera tienda a la entramos es a una de ropa interior femenina, pues Sandra es una chica muy cómoda, y por eso usa sostenes deportivos que no apoyan mucho a su figura, pero eso va a cambiar hoy. Entre una vendedora, mamá y yo buscamos y explicamos las mejores formas que le convienen a su cuerpo, el cual al estar tan bien trabajado enamora incluso a los maniquís. Cuando le decimos que se pruebe la ropa, se acercó una representante de modelos que le ofreció su tarjeta. Fue un momento realmente cómico porque ella se enojó diciendo que no era una chica que muestra su cuerpo para disfrute de otros. Apenas pudo salir de la tienda se dejó caer derrotada sobre el hombro de Philip, quién acaricio su cabeza para darle fuerza porque solo fue el principio. Veo curiosa a mamá por la acción de ella, ya que no es el tipo de persona dada a las muestras públicas de afectos, ni siquiera le gusta recibirlas cuando no tiene mucha confianza en alguien, pero no le tomo mucha importancia. Luego de unos minutos de reposo nos vamos a comprarle un set de maquillaje, porque me niego a dejar que ella muestre un rostro tan lindo sin adornos. Claro que se niega rotundamente a usar maquillaje, porque dice que no lo necesita, pero vamos que un poco de adorno no le caería mal a ella. Tanta es su renuencia, que incluso la vendedora se nota molesta por las negativas que esta le lanza, y no es la única, las otras clientas miran de forma a negativa a Sandra. Pero vamos, si mamá me apoya, ella ya no tiene escapatoria. Por increíble que parezca, una sola palabra fue suficiente para que Sandra se dejara tocar el rostro. La vendedora aprovecha de hablar y explicarle como usar el maquillaje, y es lo su suficientemente intensa como para explicarle la historia del maquillaje, cosa que agota a Sandra mentalmente y nos obliga a quedarnos en el área de comida hasta que ella recupere fuerzas. —Esto es increíble. —Se queja ocultando su rostro entre sus brazos —. Con doce años sobreviví a la montaña del infierno, he recibido múltiples ataques de diferente potencia, he destruido bases enteras, he pasado meses sin comer ni dormir, he peleado a muerte varias veces. Pero nunca me sentí tan cansada como el día hoy. —Me ve fijamente a los ojos mientras tomo de mi refresco —. ¿Qué clase de súper poder tienes para no cansarte? —No es un súper poder. Es más bien disfrutar de hablar con las personas y aceptar gustosa los concejos que te dan. —Digo sonriendo, pero la sonrisa no llega a mis ojos por pensar en lo que ella dijo —. ¿De verdad...? —No tienes que pensar en eso. —Me interrumpe y acaricia mi cabello —. Te lo dije no, ustedes viven para demostrarme que vale la pena proteger la paz. Prefiero que te preocupes por el maquillaje y la ropa que vas a usar el día de mañana, que preocuparte por cosas que no puedes controlar. —Sonríe serena, contagiándome un poco. —Está bien. —Digo y tomo un sorbo de mi bebida. —Aún nos falta mucho por hacer, por ejemplo, tenemos que comprar el uniforme escolar de Sandra, finiquitar los detalles de la inscripción, creo que también había que comprar artículos deportivos para Tom y Vivi; parece que estaremos mucho tiempo paseando. —Dice mamá con una sonrisa, haciendo que Sandra suelte un quejido y vuelva a ocultar su rostro entre sus brazos. Dejo de tomar de mi bebida cuando mi pulsera comienza a brillar. A diferencia del grillete de Sandra, puedo modificar cualquiera de mis prendas para que sean mis herramientas de comunicación. Pues gracias a cierto índigo intelectual, se desarrolló una red mundial que permitía a las personas comunicarse tan solo teniendo un accesorio de cierta empresa. Fue algo nuevo e innovador porque estos accesorios podían proyectar imágenes holográficas, y es un método que se está usando hasta el día de hoy. Pero luego se desarrollaron las prótesis robóticas que cumplían con las funciones de los accesorios, por lo que ya hay más personas con partes robóticas para facilitar la comunicación y la navegación por la red, que aquellos que como yo siguen usando los accesorios. Así que el hecho de que mi pulsera brille indica que tengo una llamada entrante, y al presionar un botón escondido que no interfiere con el diseño de la pulsera, crea frente a mí un cuadro holográfico que muestra el rostro molesto de Cam. —Cam, ¿qué pasó? —Pregunto preocupada. —Los chicos del club de futbol masculino entraron en nuestro salón y tomaron todos los implementos deportivos para nuestro equipo, a según, porque todavía no somos un club oficial. —Responde apretando las manos —. Y lo peor de todo es que la asociación de clubes me llamó para notificar la aprobación para crear nuestro club. Pero eso no sirve para nada si no tenemos el equipo, y el profesor que debería apoyarnos, fue tan descarado como hacerse la vista gorda. —Toma su cabeza con molestia, mientras trata de retener las lágrimas. —¿Por qué? Se supone que nos apoyaba, ¿por qué no te ayudó? —Pregunto desconcertada, pero entonces recuerdo que lo vi hablando con los chicos del club rival —. Vendió su lealtad. —Sí, y teniendo en cuenta que no podemos confiar en él, no sé de dónde vamos a sacar el dinero para reponer las cosas y reparar la puerta. Estamos completamente solas. —Se queja. —Eso no es verdad. —Dice su hermano apareciendo en la escena —. El profesor fue juzgado por el director gracias a que Ted lo hizo confesar. El comité de disciplina se encargará de ponerles una cerradura nueva para seguridad de ustedes. Y siempre te voy a cuidar, así que no digas que estás sola, menos ahora que ya aprobaron tu club. —Eso lo sé Dan. Pero la aprobación no sirve de nada si no tenemos los implementos para las actividades del club, y si nos retrasamos mucho, no estaremos al nivel de las otras escuelas y entonces nos cancelaran en menos de un mes por no haber logrado méritos. —Entonces cómprenlos y dejen el drama. —Dice Sandra a mí lado. —Ya sé que los tenemos que comprar, Vivian. —Dice suspirando, sin percatarse de que Sandra es quien habló —. El problema es que... —Me mira sorprendida, pasando su vista de Sandra a mí y viceversa —. ¿Acaso te clonaste? —Eso no es lo importante ahorita. —Corta Sandy moviendo un holograma frente a ella que sale de su grillete derecho —. Vivian y yo estamos en el centro comercial, así que aprovecharemos de comprar los implementos deportivos que hagan falta con mi dinero. Mientras tanto, si ustedes pueden, vallan haciendo espacio y limpien el lugar para cuando lleguemos. —Está bien, pero ¿quién eres? —Pregunta Cam extrañada. —Es la hermana gemela de Vivian. —Responde Dante viéndola fijamente —. Es cierto que el parecido físico superficial es idéntico, pero son muy diferentes. Intuyo que serás una nueva compañera en el comité, ¿verdad? —Deduce sorprendiendo a Sandra —. Haremos lo que dijiste, los esperamos aquí. —Finaliza y corta la comunicación. —Me agrada ese chico, para ser normal es muy perceptivo. —Dice Sandra con una sonrisa. Por alguna razón que diga que le agrada hace que me arda el pecho. Es un sentimiento incomodo, desagradable, y molesto, pero no sé porque me siento así. —Por ahora vamos a organizarnos. —Habla Philip llamando nuestra atención —. Todavía faltan algunas cosas para Sandra, pero se pospondrá para otro día. Casi y yo iremos con Sandra a buscar el uniforme para el colegio. Tom y Vivian, vallan a comprar los implementos deportivos. Andy, ayudaras a llevar las cosas al auto. —Dice organizando todo y asentimos —. Nos vemos en el auto en una hora, aproximadamente. —Ve a mamá, haciendo una pregunta muda. —Sino tengo opción. —Dice encogiéndose de hombros y sonríe —. Iremos a la tienda de Tina, me gustaría que Sandra tenga su uniforme hecho a la medida. —Está bien. —Suspira Philip —. Ya oyeron, nos vemos en el auto en una hora. Asentimos y todo el grupo se separa a las tiendas que nos toca. Para fortuna de Tom, entramos en una tienda del gusto de este, mientras me explica algunas cosas, compramos todo lo que podemos con lo que tenemos. Lo extraño es que yo suponía que Sandra no ganaba dinero por las misiones que le daban, pero parece que me equivoque. Aunque conociendo sus gustos simples, es seguro que no hubiera gastado nada porque no tiene la necesidad. —Por cierto, ¿Cuánto te dio Sandra? —Pregunta Tom mientras caminamos por los pasillos viendo las cosas. Toco mi pulsera y muevo el holograma frente a mí para saber de cuanto presupuesto contamos, pero la suma es tan sorprendente que no tengo palabras para describirlo. Extrañado por mi silencio Tom ve sobre mi hombro y se queda igual de sorprendido. —Parece que no tiene una buena proporción del dinero. —Dice alborotando su cabello —. Tenemos suficiente para comprar los implementos de diez clubes deportivos, y seguiría sobrando. —Suspira y sonríe —. Vamos a separarnos para cubrir más terreno, y no te contengas. —Claro. —Digo apenada recibiendo una caricia en mi cabello por parte de él. Camino por los pasillos viendo todo lo que necesito y dando a comprar a lo que me interesa, de hecho, me interno tanto en la tienda que ya casi no veo a las personas a mi alrededor. Cuando me siento especialmente inquieta por un mal presentimiento, camino de vuelta a la entrada para buscar a Tom, pero la figura de un chico con sudadera me detiene y espanta. Mi instinto me dice corra, que me aleje de él. Sandra siempre me recuerda que el instinto es necesario para sobrevivir porque para eso se desarrolla, pero no llego a moverme ni un poco porque este chico se acerca mucho a mí y corta mis salidas. —Es bueno volver a verte, Vi-vi-an. —Susurra en mi oído enviando un escalofrió por mi columna vertebral —. Sabía que volvería a tenerte así de cerca. —Acaricia mi mejilla mientras me ve a los ojos. Cuando me mudé aquí no solo me llevé bien con los hijos de Philip, también conocí a un chico que, como yo, se acababa de mudar. Al principio me pareció muy agradable, pero a medida que pasábamos tiempo juntos me exigía más y más atención, hasta el punto de querer separarme de mis familiares y amigos. Pero gracias a que Ted y Tom estuvieron ahí para mí, este chico no llegó más lejos. Pero las cosas no se detuvieron ahí. Cada día me acosaba, me escribía, me enviaba regalos, se creía mi dueño; pasaron tantas cosas por su culpa que al final lo expulsaron del colegio por tener una mala conducta. No lo había vuelto a ver porque se había dicho que él y su familia se habían vuelto a mudar, pero sus palabras finales fueron: "si no eres mía, no serás de nadie". Pero no dejé que me intimidara, porque recuerdo que le dije que no me gustaba y que se alejara de mí, cosa que lo molestó mucho porque después lo que hizo fue enviarme notas de amenaza que después se detuvieron de manera abrupta. —Tu olor no ha cambiado nada. —Dice tomando un mechón de mi cabello para llevarlo a su nariz. —Cameron... —Su nombre escapa de mis labios, haciendo que se ilusione. —Todavía te acuerdas de mi nombre. —Me abraza feliz mientras deja un beso en mi cuello. La sensación me desagrada tanto que me remuevo entre sus brazos buscando una forma de escapar, pero él toma fuertemente mis manos y las pone por sobre mi cabeza mientras presiona su cuerpo con el mío y me retiene contra una pared. —No dañes nuestro reencuentro. —Me ve a los ojos, donde claramente está molesto por haberme resistido —. Tú eres mía, —susurra sobre mis labios —, todo de ti me pertenece, y si no tengo, nadie más te tendrá. Me toma fuertemente del cuello cortando poco a poco mi respiración, haciéndome pedir ayuda en mi mente, esperando que algún psíquico me escuche. —¡Aléjate de ella! —Grita Tom tomándolo por el cabello para que me suelte, y cuando comprueba que sus manos no están en mí, lo lanza contra el piso con una llave de judo —. Tienes agallas por haber vuelto. —Vivian, ¿estás bien? —Llega Andy a mi lado mientras trato de luchar por retomar aire, pero se molesta al ver las marcas en mi cuello —. ¡Eres una bestia! ¿Cómo te atreves a hacerle esto? —Dice molesto, tomando las características animales de un gato. —Pero si son dos de mis mayores molestias. El gato inútil y su hermano el idiota. —Se burla de mis hermanos y luego toma entre sus manos un tubo de metal que tenía escondido bajo sudadera —. Por culpa de ustedes ella se aleja de mí, pero no lo seguiré tolerando. Se acerca corriendo hacia Tom primero y blande el tubo con la intención de golpearlo, pero Tom logra esquivar o desviar algunos golpes mientras contraataca. Cameron es más débil que Tom y más bajo de estatura, así que no resiste mucho lo golpes de él y termina arrodillándose en el suelo. Tom se acerca a él para darle el golpe de gracia, pero Cameron lo sorprende vaciando en su cara un extraño spray que lo debilita y recibe por completo un golpe del tubo que lo hiere. Feliz por haber derrotado a Tom se acerca a Andy para golpearlo, pero este lo esquiva con sus buenos reflejos mientras busca devolverle el golpe. Pero Cameron lo sorprende sacando otro tubo y lo apuñala con él en el pecho. —¡Andy! —Grito asustada, porque se ve mucha sangre saliendo de la herida. Cuando veo a Tom, este no se puede mover —. Tom. —Digo preocupada, pero la risa maligna de Cameron llama mi atención. —Te preocupas por ellos porque tienes un lindo corazón, pero tranquila, —se acerca a mí nuevamente —, pronto solo podrás pensar en mí. —Levanta su mano para tocar mi cara. —Sandra. —Susurro y siento a mi lado una presencia que empuja a Cameron lejos de mí. Cuando alzo la mirada veo a mi hermana en ropa interior deportiva verdaderamente molesta. Lo sé porque su grillete no para de sonar y sus manos se empuñan tanto que de sus palmas sale sangre por la fuerza que ejerce, pero lo que más marca que está molesta, es que tiene esa aura de "soy tu peor pesadilla" muy parecida a la que tiene papá. Esa aura es tan aterradora que te hace pensar que estas frente al monstruo más grande del mundo, y es tan pesada, que no puedes respirar bien porque el terror es demasiado grande que no puedes soportarlo. —Lo siento Vivian, sopórtalo por un momento. —Dice mientras camina hacia Cameron, quien por la molestia no se percata del aura de ella —. Así que eras tú quién molestaba a mi hermana con esas amenazas, quien la asustó, quién la hizo gritar, quién se atrevió a herir a sus hermanos, quién se atrevió a lastimarla. —Levanta la mano ensangrentada y moldea un tubo —. Permíteme regresar el trato. Apresuradamente apuñala a Cameron en el pecho con dicho tubo, para después retirarlo, curarlo y golpearlo con fuerza. Solo escucho un crujido y un grito cuando mamá me toma entre sus brazos para ocultar mi cara en su pecho, pues el latido de su corazón me dice que la imagen no es nada linda. —Andy. ¡¿Estás bien?! —Se preocupa Philip viendo la herida de él, pero respira tranquilo al verlo bien —. Lo curaste. —Afirma viendo a Sandra. —Por supuesto, y absorbí el veneno que uso en Tom. —Dice sin dejar de ver a Cameron quien se tiene que arrastrar porque tiene las piernas rotas y está seriamente lastimado —. Hay tanto que quiero hacerte. —Aléjate de mí. ¡Eres un monstruo! —Grita señalando a mi hermana mientras se aleja de ella porque no ha dejado de seguirlo —. ¡No te acerques! —Sandra, detente. —Ordena Philip con voz fuerte, haciendo que mi hermana voltee a verlo —. Es una orden soldado, estás asustando a tu hermana y madre. Sandra respira profundo y absorbe el tubo de metal en su grillete, acción que hace que vuelva a la normalidad. Se acerca a mí, pero estoy tan aterrada que me aferro a mamá para que no me toque. Sé que mi acción la ha lastimado, pero no es algo que hiciera apropósito, estoy tan asustada que en este momento solo quiero que mamá acaricie mi cabello mientras lloro en su pecho. Volver a ver a la causa de mis pesadillas, ver a mis hermanos heridos por protegerme, tener esa presencia tan fuerte de Sandra; todo se acumula de una manera tan cruel que hace que me duela el pecho. Después de unos minutos de haber llorado le cuento a un oficial lo que ha pasado, pero la peor parte se la lleva Sandra, quien después de vestirse no ha podido verme a la cara, y solo escucha lo que dice un oficial de manera mansa. Parece que ella destruyo parte del centro comercial para poder llegar conmigo rápido al ver que estaba en peligro, y aunque lo reparó casi de inmediato, lo que hizo no está bien visto por las autoridades. Sin embargo, la felicitan por haber detenido a un criminal buscado por haber repetido el mismo crimen en varios estados diferentes. —Sandra es increíble. —Dice Tom a mi lado mientras vemos como todos los oficiales intentan hablar con ella —. Desde ayer se había dado cuenta de la presencia de él, está mañana comenzó a cazarlo, y cuando salió de la primera tienda le dio la información a papá para que llamara a la policía. Sabía que en algún momento te molestaría, y lo quería evitar como fuera. —¿Fue por eso que ella se recostó sobre el hombro de Philip temprano? —Pregunto sin dejar de ver a mi hermana, quién al fin fue liberada de los oficiales por la intervención de Philip. —Así es. —Dice Andy, a quien solo le encontraron un rasguño en el pecho cuando en su lugar debía haber una herida más grave —. Ella es increíble, tiene una habilidad muy bondadosa. —Sonríe y me ve con cariño —. Pero debe sentirse muy mal en este momento. Bajo mi cabeza apenada y siento los cálidos brazos de Philip envolverme. —Sabemos que tenías miedo, así que no te sientas mal. —Deja un beso en mi frente —. Pero supongo que Sandra también necesita consuelo por haberte asustado. Veo como mamá la abraza y le susurra cosas en el oído, cosas que parecen calmarla un poco porque sonríe. Conecto mi mirada con Philip, quien guiña un ojo cómplice como si estuviera por hacer una travesura, para luego darme un pequeño empujón que me acerca a Sandra. Camino hacia ella manteniendo la mirada baja, todavía sin tener el valor de verle la cara. —Lo importante es que estás bien. —Dice tranquila, acariciando mi cabeza. Pero siento una gran presión en mi pecho. Me duele mucho. Me siento mal. No soy yo quien se siente así, es ella que todavía le duele mi acción, y aun así busca la manera de hacerme sentir bien. Pero, ¿qué tan tonta puede ser? Se supone que es ella quién la pasa peor, ¿entonces porque me consuela a mí cuando debería ser al revés? ¿por qué no se enoja conmigo por haber tenido miedo de ella? ¿por qué es tan buena? —¡Eres una gran tonta! —Grito viéndola a los ojos, mientras siento las lágrimas acumularse —. Se supone que... deberías estar molesta —hipo por el llanto contenido —, se supone que estás triste. ¡¿Por qué rayos no lo demuestras?! ¿Por qué te contienes? —Porque la vida es muy corta como para desperdiciarla guardando malos sentimientos. —Responde abrazándome, donde dejo que mis lágrimas mojen su hombro —. Sé que no te gusta la presencia fuerte que solemos tener el capitán y yo, así que por eso entiendo que en esos momentos me tengo que alejar. Aunque me duele que te alejes, si es lo mejor para ti, no voy a ser egoísta. No puedo serlo contigo. —Tonta, Tonta, Tonta, Tonta...—Murmuro sin dejar de llorar sobre su hombro. Siento los brazos de mamá rodearnos, también los de Philip y los chicos, un abrazo que me hace sentir a salvo y en paz. No me equivoqué. Sandra vino a mi familia a traer un desastre, pero es un desastre tierno.
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