CAPÍTULO TREINTA Y UNO

1161 Palabras

CAPÍTULO TREINTA Y UNO Ester se movió. Notó una presencia. Había alguien en la habitación del hospital de pie a su lado. Parpadeó hasta abrir los ojos y giró la cabeza. La sala estaba muy oscura y lo único que distinguía era una forma oscura. —¿Oliver? —dijo con voz ronca. —Soy yo —se oyó la voz de Edmund. Ester sintió que se desanimaba. —¿Qué quieres, Edmund? Tomó asiento en el borde de la cama, sentándose a su lado, demasiado cerca. —Quería confesar algo —dijo. Ester estaba demasiado agotada para preguntarle a qué se refería. Sentía que los ojos le pesaban excesivamente. Dejó caer los párpados de nuevo. La voz de Edmund entró flotando en su oído. —Verás —dijo—, creo que hice algo muy malo. creo que cuando el Profesor Amatista se entere me expulsará de le escuela. Es que no pud

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR