-¿Qué sabes sobre mí? ¿Cómo era antes, cómo me llevaba con mi familia, realmente?- pregunto casi un minuto después, más calmada, suplicándole con los ojos que me diga la verdad y no intente adornar nada. También esa, además de ser una cuestión que deseaba escuchar, era un modo de tantear qué tanto confiaba en él antes del incidente. -Bueno…, eres una buena persona, Ami. Te gustan los vestidos, las telas, los maquillajes…, tienes muchas amigas y, ya sabes, un carácter especial- dice, hablando erróneamente en presente de una chica que, al menos de momento, no existe. Pero no lo corrijo- No te gusta que te contradigan y, si quieres algo, pues lo quieres y lo consigues…; te gustan estos lugares, las ferias, donde estás rodeada de gente, ni hablar de los bailes, te encantan. Te gusta arreglart

