Luz. Ruidos. Me doy la vuelta en la cama hasta quedar boca arriba y entonces entreabro los ojos, despertando con lentitud; si bien mi cabello me impide ver con claridad, mi percepción de los sonidos aumenta y tan pronto como consigo reaccionar me incorporo, sentándome sobre el colchón, sobresaltada. Shasta remueve el armario buscando probablemente algún chaleco, dándome la espalda, totalmente ajeno a mí, haciendo un ruido innecesario que claramente acabaría por despertarme. Detengo mi mirada en su cabello n***o y brillante por un momento, procesando pensamientos y ordenando mis ideas mientras hago un esfuerzo por borrar el sueño de mí y esclarecer las cosas. Por lo que puedo ver a través de los vidrios, la mañana está ya a medio transcurrir. -No volviste anoche…- murmuro sin pensarlo, so

