-No se atreva a comparar nunca mis sentimientos por Mariana con los de su hijo. Lorraine palideció un poco, pero consiguió hablas con voz calmada. -No tengo ni idea de lo que ella le habrá contado.... -Toda la verdad-antes de que David pudiera hablas o moverse, Mariana le puso la mano en el brazo y continuó diciendo-: le he contado lo que usted ha sabido desde siempre, que Tony estaba enfermo, que era emocionalmente inestable. Lorraine se levantó con movimientos deliberados de la butaca. Su cara estaba ruborizada y tensa, pero habló con el mismo tono tranquilo de antes. -No pienso escuchar ninguna calumnia sobre mi hijo. -Pues va a tener que escucharme, aunque no lo hizo cuando yo necesitaba ayuda desesperadamente cuando Tony pedía auxilio de la única forma que sabía-Mariana apretó

