-¿Adams? -Eh, amigo -Jackson se unió a Lincoln y agito mano delante de Adams, que estaba ali con la mirada perdida -.¿Donde estabas? Adams levanto la cabeza de un montón de papeles y se encontró a sus amigos mirándolo con curiosidad. -De repente te has transformado a cientos de kilómetros- le explico Lincoln. -Lo siento. Se revolvió en la silla, saliendo de la ensoñación que ahora a cada rato tenia una emboscada. Sin embargo, y mientras intentaba centra su atencion en la reunión, supo que la imagen de Eden cubierta solo por la luz de las velas y por la cautivadora fragancia de seducción no estaría nunca muy lejos de sus pensamientos. Mientras viviera. -Lo siento, estaba distraído -dijo, sintiéndose algo inquieto -. ¿Que me decías, Lincolm? -Lo que estaba diciendo antes de que volvie

