CAPÍTULO TREINTA Y SIETE Erec galopaba en su fino caballo blanco, Alistair iba en la parte posterior junto a él, con sus manos sujetas alrededor de su cintura, él nunca se había sentido tan contento como en este momento. Aquí estaba, viajando hacia el sur, hacia su tierra natal, con Alistair a su lado, y finalmente, después de todos estos años, estaba a punto de regresar a su patria para reunirse con su familia. Erec no podía esperar para presentar a Alistair a su familia, a su gente y casarse con ella. Conocer a Alistair había sido lo mejor que le había pasado, y él no podía imaginar estar alejado de ella, ni siquiera por un minuto. Estaba muy contento de que ella hubiera decidido venir con él. Mientras cabalgaban más y más al sur, como lo habían estado haciendo durante días, Erec podía

