—¿Esa es Lizzy? —me detuve a la entrada del instituto cuando Sarah señaló hacia una de las fuentes que adornaban los jardines de la escuela. Ahí, la única chica peli rosada que conocíamos, se encontraba agachada, tratando de obtener algo que al parecer, se le había caído. —Sí que lo es —asentí hacia la morena—. Y el que está a su lado, ¿Es tu hermano? —Ajá. ¿Qué carajos están haciendo? —Murmuró mientras comenzaba a caminar en su dirección—. Pareciese que están de pesca. Me encogí de hombros, a la vez que comencé a caminar a su lado hacia los chicos; mientras más nos acercábamos a ellos, más podía observar lo que estaban haciendo. Lo que parecían ser todas las pertenencias que Lizzy siempre caminaba en su bolso, se encontraban flotando en el agua de la fuente, lo que explicaba el hecho d

