Me quedo mirando a Alam cuando ríe a carcajadas. ¿Cómo puedo pensar en casarme con él? Lo amo, sí. Pero como mi hermano. — ¿Por qué me miras de esa manera? — Alam me saca de mis pensamientos y le sonrio por la manera en que pone su mano en la cadera y mueve el trago en su copa. - Te amo - le digo sin temor a sentir rechazo y veo cómo abre sus brazos para abrazarme. - ¿Estás borracha? - rio a carcajadas y niego con mi cabeza. - Solo he tomado un trago y no, no estoy borracha - siento unos brazos alrededor de mi cadera y giro mi cabeza. Un beso en mis labios es lo siguiente que recibo. Miro a Bianchi, llego marcando territorio... esto es lo que detesto de todo. Me separo un poco de él y sonrio un poco incómoda cuando los chicos empiezan a acercarse. Ellos son demasiado protectores con

