CAPITULO 30

517 Palabras

-Estoy desayunando, señor Bianchi, no tenía por qué molestarse -le digo mientras llevo comida a mi boca, sabe delicioso, y jadeo por el sabor que tiene-. - No hagas eso, Abril, no, si no estoy allá contigo - me dice Bianchi y muerdo mis labios - - ¿Hacer exactamente qué? Señor Bianchi - le digo, sabiendo muy bien a lo que se refiere- - No jadees, no lo hagas si no estoy allá para comerme esos deliciosos sonidos que salen de tu boca - sonrió. El hombre me puso caliente, solo imaginarme el sexo que tuvimos me hace desear más. - ¿Abril? - me llama con su voz sexi y ronca- - Señor Bianchi - le respondo de la misma manera, tratando de tener ese tono de voz que puede volverlo loco- - ¿Puedo ir esta noche? ¿O quieres venir? — vuelvo, a la realidad, no puedo verlo más, no quiero enamorarme y

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR