Verifico una vez más la dirección que Ízaro me compartió por w******p y luego de convencerme de que sí he llegado al lugar correcto siento algo de nerviosismo, porque al ver de reojo a las personas a mi alrededor, noto que varios son muy sofisticados y que este lugar es de alta clase, ya que todo lo apunta así, desde la decoración, hasta la vestimenta de las personas que atienden. Estaba acostumbrada a ver a Ízaro en cafeterías o restaurantes pequeños y discretos, nada tan costoso como seguro es aquí, pero supongo que nada puede salir mal, ya que, solo tendremos un agradable almuerzo y luego todo seguirá normal, veo difícil que alguien nos descubra, a pesar de que no estamos haciendo nada malo. Entro en el restaurante y una chica se me acerca con mucha amabilidad. Le digo que un amigo me

