Thomas. Observo los movimientos de la niñera (Y si, sobre todo su parte trasera) cuando desaparece por las escaleras en dirección a una de las habitaciones para invitados de Trina, me vuelvo hacia ella, seguro de que mi hija está en buenas manos. -Thomas, ella es adorable. ¿Cómo la conociste? Trina está empeñada en creer que Abigail y yo somos algo más que empleada y empleador. Le sigo la corriente, porque no le llevas la contraria a una mujer enferma. Sobre todo por uno de sus delirios, el que su sobrino tenga una relación estable con una buena mujer. Todos en mi familia parecen desear lo mismo, incluso Sayer me lo insinúa de vez en cuando, a pesar de que él mismo no esté listo para sentar cabeza. -Por el trabajo- dejo las respuestas simples y trato que Trina no haga sentir muy

