Habían discutido. Apenas ella regresó sus padres discutieron. “En algún momento se verán las pruebas de lo que te estoy diciendo Nagisa” Comenzó con su madre (por supuesto que comenzó con Hiromi) inmiscuyéndose en sus lágrimas, espetando y gritando que sabía que Karma era una mala influencia, jactándose. “Te lo dije” repetía incesante, tratando de tomar las manos de Nagisa que no se atrevía a gritarle un “cállate” pese a que lo ansiaba. El griterío de Hiromi le hizo doler la cabeza y llamó la atención de su padre, que bajo las escaleras apenas supo que todo era serio. No era la primera vez que Hiromi gritaba, mucho menos que le gritase a Nagisa, pero a veces el hombre la dejaba estar, la dejaba cansarse hasta que no pudiese hablar más. Ocasiones como aquella, en la que parecía que ib

