Todo era una pesadilla, mi cordura estaba en juego y mi forma de ver el mundo, se había transformado por completo, yo no sabía que sería de mi futuro, pero, después de los locos sucesos que habían pasado a lo largo de los últimos días, sabía que nada volvería a ser igual.
Después del accidente en el que perdí a Isabela, yo no paraba de sufrir en mis sueños por culpa de mis propias pesadillas, siempre sufría en un limbo oscuro y tortuoso que aprisionaba mi alma, pero, aunque mis pesadillas eran confusas e hirientes; la realidad al abrir mis ojos por las mañanas, eran mas confusas, sobre todo con la gata parlante que tenia al otro lado de mi cama.
- buenos días, ¿dormiste bien?
- Luna, estas en el cuerpo de la gata, ¿verdad?
- Si, así es…
- Ósea que todo lo que paso ayer, ¿fue real?
- Si, no es un sueño, una gata parlante te está hablando en estos momentos.
- ¿me creerías si te digiera que estoy loco?
- Bueno, yo también lo estaría si tu mascota, te saluda por las mañanas.
- Si, gracias por comprender.
- Levántate, tengo hambre.
No quería ni siquiera levantarme de mi cama, no sabía si aún estaba soñando, pero después de todas estas cosas raras, que más daba alimentar a mi gata parlante.
- Aquí tienes…
- Gracias…
Luna deja de poseer el cuerpo de MON para que esta, pudiera alimentarse de su comida.
- ¿Qué pasa, José?
- Nada, creí que serias tu la que comerías.
- ¿Creíste que también iba a comer la comida, para gatos?
- Pues sí, estuviste en su cuerpo ¿no?
- Mon, es una simple gata, yo no, así que prepara huevos con tocino por favor.
- Como digas.
Mientras estaba preparando el desayuno para ambos, note algo muy raro, mi cuerpo aún se sentía pesado, pero no me sentía débil, era como si una presión callera sobre mi cuerpo como una presión subacuática.
- ¿Qué sucede?
- Ciento una gran presión sobre mí, como si estuviera cargando una maleta muy pesada en mis hombros.
- Lo sé, es normal, también yo lo ciento, es un efecto segundario por la luz solar.
- Pero, estamos bajo un techo ¿Cómo es posible que nos afecte, si no estamos bajo la luz solar?
- No importa, es como un sexto sentido de demonio, no importa si estas a cubierto, o bajo tierra, cada vez que sea de día, siempre lo sentirás, como un sensor, que alerta a los animales sobre una tormenta.
- Ya veo, ¿entonces somos como los vampiros?
- ¿Esos idiotas? Claro que no, a diferencia de ellos, nosotros, si podemos salir a la calle en plena luz del día, pero es incómodo, sudamos y apestamos.
- Ah…
- Si, pero, además no podemos usar nuestros poderes de día, ya que eso, nos lastimaría ferozmente.
- Increíble, no sé porque ya ni me sorprendo cada vez que abres la boca.
Luna no parecía ser muy misteriosa, ella sincera, casi al punto en el que olvidaba que era una DEMONIOHUMANA peligrosa y solo la confundía con una chica linda y sarcástica.
Pero, aunque esta chica, actuara de forma amistosa y burlona, ella aún tenía ciertas sorpresas para mí.
- Esta noche, será una noche muy especial, así que más vale que descanses, ya que en la noche, saldremos de paseo.
- ¿Disculpa?
De repente, alguien toca a la puerta de mi casa, y Luna rápidamente se regresa al cuerpo de mon, pero sin antes decirme, que no abriera la boca; después de que Luna regresara al cuerpo de mi gata, yo me dirijo a la entrada principal, para mirar por la mirilla de la puerta a aquella persona que estaba tocando.
Cuando revisé, me di cuenta que era Vanesa, la cual no podía entrar, ya que había extraviado las llaves de mi casa después de su mudanza cuando yo estaba en coma.
Yo no sabía qué hacer, no tenía tiempo para hablar con ella, no sabía ni cómo tratarla después de la discusión que habíamos tenido en aquella habitación de hospital, pero no podía resistirme a no hablar con ella, así que, le abrí la puerta.
- JOSE, ¿Qué es lo que haces?
- Vanesa, yo quiero pedirte perdón por lo que hice.
- ¡eso no importa, tenemos que regresar al hospital!
Vanesa me toma del brazo con mucha fuerza, ella sabía que había escapado del hospital y estaba muy preocupada por mi salud física y también mental, por esa razón no le importaba mis disculpas, solo le importaba, que yo estuviera bien; Yo trato de detenerla con calidez, ya que no quería regresar al hospital por razones obvias.
- No hace falta, me siento bien.
- ¿Qué te sientes bien? José, el doctor Luis, aun no te ha dado de alta, aun tienes que pasar por muchos procedimientos, para asegurarse que todo resulte bien para tu salud.
- No hace falta, escúchame por favor.
Vanesa era obstinada, no me escuchaba y solo se centraba en llevarme de regreso a mi habitación de hospital; no sabía ni como convencerla, así que le grite sin querer.
- ¡VANESA!
- José, ven… por favor.
- Necesito que te vayas de mi casa, por favor, quiero espacio.
- Muy bien, perdón por preocuparme por ti.
Vanesa se marcha furiosa por mi empatía, mientras que yo, solo me sentía culpable por molestar y alejar aún más, a mi mejor amiga. De regreso a la cocina, Luna me habla y me advierte sobre Vanesa.
- Haaa, que bien que te deshiciste de tu amiga.
- Por ahora no quiero lidiar con ella, tengo mucho estrés como para mentirle sobre esto.
- Bien dicho, es bueno, ya que, si ella descubre tu secreto, tendré que eliminarlos a ambos.
- ¿Qué? Jamás me mencionaste nada de eso.
No me agrado, su amenaza, ya que Vanesa era muy especial para mí, y jamás me perdonaría si alguien la lastimara.
- Entonces te lo explicare claramente.
Luna sale nuevamente del cuerpo de MON y usando una daga, ella de forma seria y amenazadora, me advierte.
- Si tu amiga descubre tu secreto, yo los matare a ambos, ya que el mundo de lo sobrenatural jamás debe ser descubierto, ni siquiera en broma.
Luna hablaba en serio sobre matarnos a mí y a Vanesa, lo cual demostraba que Luna no era mi amiga, solo era una chica que no dudaría en asesinar solo por su causa, lo cual me molesto.
- Entonces si eres un monstruo.
- Soy mitad demonio, mi amigo no siempre seremos los buenos, abran inocentes que serán nuestras víctimas, solo ten cuidado que Vanesa no sea una de ellas.
- No dejare que le hagas daño.
- Solo cierra la boca y evítala para que no la mate.
- Eres una zorra al amenazarme de esa forma…
- Mis enemigos me han dicho cosas peores, así que mejor vete a descansar un poco, ya que, en la noche, tú y yo, nos vamos a divertir mucho.
Luna me giña un ojo y después se marcha junto con MON a la otra habitación, dejando un claro mensaje sobre confiarme demasiado; ya que al final Luna era una amenaza para mis seres queridos.