Capítulo 20. Compañera de piso.

998 Palabras
Un portal mágico de una chica mágica, ¿Quién iba a pensar que eso tendría sentido?  Mis poderes estaban perdiendo el control por la presencia de miles de personas que tentaban mis ansias de asesinar y Luna sabía que yo no resistiría a mis instintos más graves por lo que decidió crear el portal, yo sin más opción, decido entrar en el mágico portal de color escarlata; cuando entro al poderoso portal mi cuerpo y todo mi ser llega de forma instantánea, al otro extremo de la ciudad, directamente hacia mi casa. -          Luna este es, mi… -          Si, tu casa, la casa en la que tanto trabajaste, para formar a tu familia -          ¿traerme aquí es una buena idea? Luna se echa en mi sofá para relajarse antes de responder a mi pregunta. -          ¿Por qué? Es tu casa, ¿no? -          Si, pero… -          Descuida, no pasa nada, te traje aquí, para que puedas descansar, ahora estas en pie, pero proto todo tu cuerpo se desplomara por el sobresfuerzo de usar tus poderes. -          Pero me siento bien, no creo que me fuera a desplomar… -          Lo dices ahora, pero en cuestión de horas, tu cuerpo colapsará, ya que no está a costumbrado a usar tus poderes, así que hazme caso, vete a la cama y descansa, yo haré lo mismo. Luna se levanta y se dirige a la habitación de isabela sin tener consideración de lo que había pasado con mi hija; yo al ver como ella decidía entrar a la habitación de mi difunta hija, me moleste e intervenía. -          ¡¡¡No entraras ahí!!! -          No te enojes, debo a lamentar a mi amiga. Luna toma en sus brazos, a la gata de mi casa y le da de comer, en ese momento, no me di cuenta, pero Luna y mi mascota, estaban relacionadas. -          ¿Tu amiga?  es mi mascota, isabela la adoptó en un callejón. -          Lo sé, porque le ordene hacerlo, esta gata en realidad soy yo, esta gata en realidad es mi portadora, ella y yo, tenemos un vínculo casi simbiótico, por lo que, solo puedo recuperarme cuando estoy con ella. Luna, se desintegra en una nube roja y entra en el cuerpo de la gata, poseyéndola como si fuera un fantasma. -          Mucho mejor, así podré dormir como un animal, ¿entiendes el chiste? -          Eh… Mi cabeza no podía asimilar las cosas que Luna me revelaba poco a poco, así que, en un intento de no perder la cordura, simplemente me centre en hacerle un par de preguntas antes de irme a mi cuarto a descansar. -          Entonces, la mascota de mi hija, ¿en realidad es tu mascota? -          La verdad no, la gata o como quieras llamarle, es más bien mi amiga, ella y yo podemos comunicarnos por telequinesis, y créeme, es mucho más antigua y sarcástica que yo. -          Aja, ¿ella es inteligente? -          Si, tiene conciencia humana, pero tiene actitudes de un gato, es perezosa, dormilona y glotona, pero es buena gata. -          ¿y cómo se llama? -          Tiene un nombre muy antiguo, que nadie podría mencionar, ni siquiera yo puedo hacerlo, pero ella dice que puedes llamarla MON. -          MON, es un lindo nombre, para la gata que puede portar a una chica demonio… -          Haha, gracias, relájate, ya que desde ahora viviremos en el mismo techo… Luna no iba a marcharse de mi casa, lo cual me confundió, ya que esta extraña mujer, iba hacer mi compañera de piso ahora en adelante, sin ni siquiera preguntármelo. -          ¿Qué vivirás en mi casa? No lo aceptó, no puedes vivir aquí Luna. -          No te estoy pidiendo permiso, eres un ser demoniaco con poderes mas allá de la compresión de la humanidad, ¿acaso crees que te iba a dejar sin supervisión? Ella tenia un buen motivo, yo ya no era humano, mis poderes eran peligrosos para muchos inocentes, era lógico que Luna fuera mi niñera para cometer masacres ni caos en la ciudad. -          Ok, puedes quedarte, por ahora yo iré a dormir lo más pronto posible. -          ¿estás bien? Estas algo pálido. -          Si, si, descuida, estoy luchando con mis ansias de desmayarme, ya que una chica a la cual acabo de conocer, acaba de poseer el cuerpo de la mascota de mi difunta hija como si se tratara de una película de Tim Burton. -          Es un buen punto no cualquiera lo tomaría bien, pero te acostumbraras, mejor vete a descansar. -          Claro, como si pudiera negarle el consejo a una gata parlante. Después de eso, sin sudarlo, me fui a mi cuarto para poder descansar y rogar que todo fuera un simple y horrible sueño… Mientras me cambiaba la ropa, en el reflejo del espejo que tenia en el armario, pude notar algo particular, mi cuerpo había crecido en músculos y también en altura, mi propio pijama ya me quedaba algo estrecha de mostrando mis sospechas de un cambio físico extraordinario y aun no me acostumbraba al echo de que mi lindo cabello castaño, había cambiado su color natural por un color mas oscuro, oscuro como el carbón mismo, como si cada fibra de cabello absorbiera la luz del entornó. Pero eso, no era lo más extraño, ya que, en mi espalda y pecho, poco a poco revelaban algo increíble y perturbador, tatúales con símbolos místicos de un color oscuro como la oscuridad de una tumba sepulcral. -          ¿Qué rayos son estos símbolos? No entendía lo que me pasaba, pero algo era seguro… no era normal, no podía hacer mucho cuando me quelite la camisa, me sentía estresado físicamente y espiritualmente, por lo que solo quería echarme a dormir hasta el amanecer ignorando lo que mi cuerpo estaba revelando, literalmente.  Solo podía recordar que esa noche, mi cuerpo ardía como las llamas del mismísimo averno, lo cual no me dejo dormir... - ahhhh!!!!!
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR