Luna crea un portal que conducía al hogar de mi enemigo, el cual estaba solo en su cuarto viendo un simple partido de fútbol.
- GOOOL
Cuando entre en su casa, el hombre con el alias de MIKE, se asusta y toma su arma.
- ¿Quiénes son ustedes?
Estaba asustado y confundido, yo deseaba desquitarme con él, pero también quería escuchar sus suplicas, por esa razón usando una espada afilada, corto sus brazos con una velocidad imperceptible para el ojo humano y después lo golpeo dejándolo al borde de la muerte.
Mike cae como un trozo de carne el cual su único propósito era morir desangrado, suplicando como un animal herido.
- Por favor… quien sea… ayúdeme.
Mike, estaba desangrándose por las amputaciones de ambos brazos y poco a poco se desvanecía.
- ¡Mírame a los ojos, mírame! ¿me recuerdas?, soy el hombre que te aplasto el pie, y él que decidiste asesinar junto con tus amigos.
- ¿Cómo es que…
- ¿Cómo es que sigo vivo? Es por mi hija la cual me arrebataste una triste noche de Halloween.
- No tenía… esa… intención… yo… no sabía.
- Haha, ¿No sabias que tenía una niña de ocho años en el asiento trasero de mi auto?
- No… por favor ayúdame, quiero vivir, también soy padre, tengo un hijo… por favor.
Mike también era padre de un niño de seis años y no sería justo dejarlo vivir después del gran destrozo que me causo en el yugo de mi corazón, yo no era un héroe, no era un buen hombre, ¿Por qué tendría que dejar vivir a esta escoria?, como Luna dijo, no siempre somos los buenos.
- Pues que mal amigo, me arrebataste a mi hija, y ahora yo, le arrebatare un padre a tu hijo.
Usando mis poderes, materializo una daga sin filo y con ella doy el último golpe atravesando el cráneo de Mike, matándolo de inmediato.
- Por mi… hija.
Después de eso, Luna y yo nos marchamos del lugar como una sombra, como un suspiro de lamento y venganza; Después de cobrar mi venganza, Luna rechazo mis actos, aunque fuera parte demonio, la forma en la que mate a esos hombres, no era la indicada, pero yo solo tenía una palabra para ella.
- Muchas gracias.
Abrazo a Luna y comienzo a llorar, ya que al fin mi deuda estaba saldada, al fin era libre, al fin mi hija fue vengada y la deuda que esos hombres me debían, al fin fue saldada.
- No creas que, por llorar y abrazarme, te vas a librar.
- Haha, sé que no, pero al fin poder vengarla, pude vengar a Isabela.
- Por todos los cielos, eres un llorón, pero, al fin y al cabo, te felicito porque terminaste con los responsables de tu sufrimiento.
Luna me acaricia la cabeza y me abraza con todas sus fuerzas, ya que ella era consciente del infierno que había pasado a lo largo de mi vida, ella era consiente de todas mis cicatrices y por esa razón se enorgullecía de que aun quisiera pelear en este oscuro y nefasto mundo.
- felicidades por reclamar tu venganza, la deuda de tus victimarios, al fin fueron pagadas.