Ya por la tarde, bajé a comer con Hakon y Edith. Axel se había ido con sus amigos. De vez en cuando me asomaba a la ventana en espera de ver el auto de Axel llegando, pero lo único que veía era un auto blanco ¿de quién era? ¿Por qué estaba aquí? Salí notando que el auto era un bonito mercedes convertible. Lo inspeccioné de cerca, incluso miré por las ventanas. Dentro veía en el portavaso un envase de Starbucks vacío, y en el otro portavaso varios brillos labiales. Tenía un desodorante de auto en forma de una estrella y del espejo colgaba un largo collar dorado. El auto digno de una cabeza hueca. Pensé molesta, no podía creer que Axel se hubiera ido con Darcy. Ya era de noche ¿Dónde estaban? ¿Qué tanto podían hacer el día entero? Me apuré a la casa entrando a la oficina donde Hakon traba
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