Desperté espantada. Quedé petrificada mirando el techo sin poder creer que había soñado algo tan raro...era la primera vez que soñaba con Axel de una forma tan curiosa. Nos había soñado en una de las fiestas de sus amigos, pero tomados de la mano, y después me besaba ¡era la primera vez que alguien me besaba en mis sueños! Y se había sentido muy raro, muy real. Sus labios se habían sentido justo como anoche. -No puede ser...-Susurré sentándome en la cama avergonzada. Era la culpa de ese beso, me había dejado ideas raras en la cabeza. Salí de la cama intentando olvidarme de todo ese embrollo. Me fui a bañar, pero incluso cuando cerraba los ojos bajo la regadera aparecían las imágenes de ese sueño tan extraño. Casi preferí tener champú por todos los ojos que seguir con ideas tan raras. Cu

