Alice, Peter y Leila se encontraban bajando en ascensor hacia la primera planta, allí afuera se encontraba Jake. A la pelinegra le sudaban las manos y por cada piso que el ascensor descendía se sentía más asfixiada. ¿Sería demasiado tarde para regresar a la seguridad de su habitación? Sacudió la cabeza mientras tomaba una gran bocanada de aire. No era el fin del mundo ella podía con eso, o al menos se estaba intentando convencer de aquello. Las puertas finalmente se abrieron y los tres salieron en un silencio tenso, caminaron por el largo y perfectamente decorado lobby hasta que llegaron a la puerta principal, antes de abrir Alice pudo ver con claridad la silueta de Jake recortado de una pared con los brazos cruzados, tenía un mohín en sus labios. Alice sintió como sus piernas se volv

