BENNETT —Hellen por lo que más quieras por favor cálmate y déjame ayudarte— le pido casi suplicando a la mujer que está hecha un ovillo en una esquina mientras por más que presionó los botones de emergencia nadie viene— por favor escúchame. Pido e intento tener calma pero yo mismo me siento angustiado y no por estar encerrado exactamente, me ha pasado ya esto antes pero jamás con una mujer que parece que estuviera condenada a muerte, mucho menos sabiendo que es la mujer que lleva a mi hijo en su vientre, supongo que Hellen es claustrofóbica, no soy terapeuta pero trato de hacer que se calme aún cuando me grita que no la lastime y tiembla en un rincón. —Yo nunca te lastimaría— me agacho sin estar tan cerca— por favor déjame ayudarte— las palabras me salen sin pensar en nada más que su

