16. Una persona importante

984 Palabras
—Es mi vida— dice Hellen más que molesta. La mujer que siempre está segura ahora mismo no encuentra palabras para explicar no solo el miedo a ser descubierta si no también la vergüenza de que su pasado que tanto ha cuidado se vea ahora manejado haciendo que entienda que James Smith no solo es un hombre ambicioso si no también malintencionado y aquella no es lo mismo. —No tienes porque meterte en mi vida— va nerviosa por el peine alisando su cabello con tanta furia que la lastima. —Ya basta linda— interviene el padre de Bennett quitándole el peine— te estás lastimando, creo que en más de un sentido solo te estás lastimando. Dice el hombre mayor logrando que Hellen haga lo que hace mucho tiempo no hacía, sentarse y llorar sin consuelo, sin vergüenza de que la miren, consciente del dolor y rencor que tiene hacia la mujer que le dió la vida y a la que vio morir sin poder hacer nada. —Por favor, por favor dime qué pasa— se agacha el pelinegro hacia la mujer que llora y suspira con dolor— te juro que estoy aquí— sostiene su cara haciendo que lo abrace aferrada al hombro que no tenía idea que tanto necesitaba. —Yo tenía 10 años— el llanto es incesante— mamá no me quiso, ella no me quiso, ese hombre fue más importante para ella, su amor la mato y su abandono a mi— tiembla y aunque el magnate quiere hacer más solo la pega a su pecho escuchando lo que dice— yo era muy pequeña, mi papá no nos quiso, que gran vida— reniega queriendo poner nuevamente esa coraza pero no la deja. —Por favor no te calles, no digas que nadie te quiere. —Es la verdad y eso es horrible— de la nada sus manos van a su vientre— si tus padres no te quieren, no hay nada bueno que puedas esperar del mundo— sigue sollozando— mamá se mató por el hombre que la enamoró y la dejó, ella estaba embarazada de él— el impacto de escuchar tanto es grande en el hombre que se limita a escuchar con mucha pena al igual que su padre— a ella no le importo tener un bebé en su vientre, no le importó tener una hija que le suplicaba que la proteja, que la cuide, ese hombre siempre fue más. —¿Que te protegiera?— pregunta haciendo que Hellen se aleje y se de cuenta de su actitud. —¿De que te tenía que proteger?— pregunta nuevamente viendo cómo se aleja con rapidez— escúchame todo está bien— intenta acercarse otra vez pero ella no lo permite. —De lo que una madre te tiene que proteger— habla sin ganas mirando con vergüenza a los dos hombres— por favor ya no quiero hablar de eso— limpia sus lágrimas— es una lastima cuando no se quiere a un hijo, sin embargo me da gusto que esté bebé— sonríe con pena— tenga tanta gente que lo desee tanto. Si lo que saben de mi los hace pensar que estoy loca, yo no puedo retroceder el tiempo y decirle a mi madre que no sea tan débil. —Creo que es de valientes decidir quitarse la vida— dice el abuelo del bebé ante la sorpresa de Hellen— discúlpame si no lo ves de esa manera, pero hay que tener muchas pelotas para hacer eso, y también mucho dolor y estupidez para hacerlo delante de tu hijo— las palabras son unas que nunca había escuchado ni mucho menos comprendido. —Lo único que creo que realmente te puede dar tranquilidad y paz es desaparecer ese rencor y dolor que sientes por tu madre— la mira atentamente— muchas veces como padres cometemos tantos errores que no importa lo que tengamos, igualmente nos sentimos que hemos fracasado— hace sin querer que su hijo mire a un padre que no había visto nunca— pero aún yo no creo que tú madre no te haya amado— le sonríe y opta por salir de la habitación. —Me quiero ir— se limpia la lágrima que vuelve a salir— yo no me siento bien— la voz se le quiebra y nuevamente es Bennett quien la sostiene con cuidado, sobando su cabello diciéndole que lo siente, cuánta lamenta el dolor que ha tenido que vivir y entendiendo un poco más el porqué quizá actúa como lo hace ante la maternidad. —Es verdad que tú madre te debió de proteger, ambos— la escucha llorar mientras se aferra a su camisa— pero por favor mi papá tiene razón y yo no lo había visto así porque si no hablamos no lo vamos a entender, hoy me diste la oportunidad de saber— la toma del rostro— no fue la mejor manera pero eres parte de mi vida Hellen— dice aquella frase que no parece importante pero significa tanto en un corazón emocionado que late aún cuando trata de que no sea importante. —Eso no es verdad— intenta alejarse pero no la deja. —Claro que si, eres la mujer que le está dando vida a mi hijo, eres una persona importante, muy importante y debes verte y ser feliz como tal. —¿No te molesta saber que mi mamá se mató?. —No tendría porque, al contrario te admiro, a pesar de todo lo que has pasado, has sabido salir adelante— besa su frente sin malicia y sin darse cuenta no solo comparten un sincero momento ante sus ojos si no también ante los de James que los mira en secreto con malicia tomando una fotografía de su cercanía.
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