Capítulo treinta y nueve Estoy muy, muy, pero muy enojada. He llegado y con solo pisar el edificio me han caído muchos preguntándome por qué el jefe está de tan malas, pero al verme a mí también se callan. El humor de ambos hoy está por el piso. —Xochi, revisa esto por favor —se acerca Sammy, la chica que siempre mandan a aguantarme en los días malos —y dicen los chicos que si puedes subir a llevarle los documentos importantes al jefe, ya que a ninguno nos ha querido ver en todo el día. Me entrega los documentos y empiezo a corregir tan rápido como mis ojos dan sin decir ni una sola palabra, le regreso los papeles y ella asiente sabiendo cual es mi respuesta con solo verme. Es obvio que no voy a ir, así también como sé que él no va a venir a mí, no obstante sé que el hecho de qu

