Lina hacía todo a su alcance para estar pendiente de su hermana, pero un pequeño descuido y la perdían de vista. Sarah logró entrar a trabajar en la cafetería, así que era de gran ayuda. Joseph no reprochaba nada, le gustaba estar acompañado, pero ese día, Adam lo llamó para avisarle que Luisa estaba en el hospital con trabajo de parto, así que le avisó a Lina y entre ella y Sarah se turnaban para ver a Ginger. Cuando Joseph regresó, le mostró a Lina las fotografías del bebé, y quedaron de ir a visitaros cuando Luisa ya estuviera en casa descansando. Así Lina le ayudaría con lo que se le ofreciera. Cuando Joseph subió al apartamento, se encontró a Ginger completamente ida recostada en la cama. ―No, Ginger… ¿Qué hiciste? ―murmuró buscando a su alrededor encontrándose con los narcótic

