Jino -¿Cómo que Lina?.- pregunté con desespero al ver que ella salía por el ventanal. No contestó. Escuché un golpe detrás de la puerta de la habitación, y me sentí entre la espada y la pared. Con muchas dudas decidí seguir a esa mujer Thea, ella había nombrado a Lina. Salí tambien por el ventanal, la oscuridad me rodeó, la lluvia comenzó a mojar mi rostro. A ciegas di un par de pasos nada cuidadosos, caí tres veces hasta llevar al árbol de cerezo, allí me detuve pues Thea tambien lo había hecho un par de pasos adelante. -¿Dónde está Lina?.- pregunté. Ella se giró, llevó un dedos a sus labios, como una señal para que me callara. Por alguna razón obedecí. De la cabaña salieron dos hombres tomando a la chica que estaba anteriormente en la cama, el agarre en sus brazos parecia doloros

