Lina No miró por mucho tiempo esa estatua, ya que un sonido lo distrajo, al meter la mano en su bolsillo y sacarlo, vi que era su celular. -¿Hola?.- dijo en tono desinteresado.- Si, disculpe, tuve un percance, pero estoy yendo.- su mano libre fué hasta la cremallera de su abrigo, y comenzó a jugar con el.- En 20 minutos estaré allí. Cortó, y guardó de nuevo su dispositivo. Le dio un vistazo rapido a la estatua, giró sobre sus talones y comenzó a caminar. Lo seguí, pero antes le dirigí unas palabras a esa mujer. -No nos sigas por favor.- a pesar de la amabilidad de las palabras, lo dije con el sentido contrario, demasiado grosero.- Quiero estar a solas con el. Ni siquiera esperé que contestará, aunque tampoco creo que lo haya hecho. Corrí detrás de Jino hasta que me puse a su lado.

