Capitulo 3

557 Palabras
Jino Las personas eran bonitas de fotografiar, pero yo era amante de los lugares, que aunque estuviesen solos, seguían siendo bellos, los lugares no necesitan la presencia de alguien para relucir. Y no era la excepción el edificio que tenía en frente, quizás demasiado viejo para muchos gustos, demasiado sucio para otros, demasiado bello para unos cuantos. Para mi. Coloqué la cámara frente de la vieja estatua, una estatua de mujer, mujer que debe haber vivido hace muchísimo tiempo. La poca luz del sol que había detrás dejaba un toque hermoso a la fotografía. Una foto me bastó para estar conforme, y dejar el lugar. Sabía que iba a casa, que dormirá y soñaria otra vez, que había muchas probabilidades de encontrarme con esa mujer allí. "L", no sabia su nombre y ella no sabia el mio, y de alguna extraña manera el último sueño me hizo sentir tranquilo, ya no tenía miedo de esos sucesos extraños, no después de escuchar su voz diciendo que le gustaba soñar conmigo. *** -¿Ya no tienes miedo?.- preguntó. - No.- contesté. -¿Puedes moverte?. - No lo sé. -Intenta, debe ser incomodo estar en el piso lleno de agua. Lo hice, me moví, me levanté pero para quedar como pares, me senté a su lado. -¿Por que no puedo verte?.- pregunté. - No lo sé, quisiera saber lo mismo. -¿Que ves en mi?.- dije intentando ser amigable con la persona de mi sueño. -Solo tus manos, tienes un anillo sencillo. -Yo sólo veo tu pie, tu tatuaje es bonito ¿Que es?. -Una luna. - Es hermosa. -Gracias. -¿Por que una luna?. - Porque me identifico con ella. -¿Por que?. -Algun dia si logró ver tu rostro te lo contaré. - Es una promesa. - Lo es. **** Jino Una vez recostado en la cama miré la fotografía en mi mano, la de aquella hermosa estatua. Me sentia un poco tonto de hacer eso, pero aún así tenía la esperanza de que suceda, de que se cumpla. La presioné contra mi pecho, y cerré los ojos. -Se siente bien cuando siento tu presencia.- le escuché decir, en ese momento supe que ya me encontraba en el sueño. Lo primero que hice fué sentir la fotografía en mi mano. ¡Si!. -Mira.- dije dejando la fotografía en la palma de mi mano. -¿Y eso?. -Una fotografía que tomé. Hubiese amado ver su reacción, pero seguía viendo solo su pie. - Me gusta.- dijo.- ¿No es una estatua de la libertad? -Creo que si. -Creo que conozco el lugar. -¿En serio?. -Si, es un museo viejo ¿Cierto?. -Si.- dije sorprendido. -¿Me la regalas?.- preguntó. -¿Tanto te gusta?. - Me encanta.- su voz sonaba tierna. -Tomala. Unos segundos después sentí algo parecido a la electricidad , por inercia quité mi mano y la puse junto a mi pecho. -¿Que fue eso?.- pregunté. - No lo sé.- dijo agitada.- Pero se sintió doloroso. - Lo sé. -Aun asi, tengo tu foto. -¿En serio?.- estaba emocionado -Si.- rió. Me quedé escuchando su risa, y aún cuando terminó, me quedé anonadado. ¿Cómo alguien podía reírse asi de bonito?. Cuando desperté, no busque la fotografía, sabia que ya no me pertenecía.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR