Nathan El aire en esta celda es espeso, cargado de humedad y desesperación. Me acostumbré al olor a encierro, al sonido de las botas de los guardias resonando en el pasillo, a los gritos de otros presos perdiendo la cabeza. Pero lo único que realmente me consume es el silencio de Dafne. Cierro los ojos y la veo. Siempre la veo. Su cabello rizado cayendo sobre sus hombros, sus ojos oscuros llenos de fuego, su boca diciéndome que todo estaría bien. Mentira. Nunca estuvo bien. Porque cuando Dafne desapareció, se llevó consigo todo lo que me quedaba. Pasé meses buscándola. Buscando señales en r************* , rastros en cualquier rincón del internet, pero ella se había esfumado. Me cerraron todas las puertas, me negaron cualquier información. Me convirtieron en un fantasma, un extraño sin

