Dafne La noticia de la sentencia de Nathan no me sorprendió, pero sí me dejó con una sensación amarga en la boca. Diez años. ¿Diez años eran suficientes para todo lo que había hecho? ¿Para todo el dolor que me había causado? No. No lo eran. Él me había robado mi libertad, mi paz, mi seguridad. Me había hecho vivir un infierno, me había convertido en una sombra. Y resulta que después de solo una década, podría salir de prisión y seguir con su vida. Mientras yo… yo jamás podría volver a ser la misma. Mi psicólogo decía que el tiempo sanaba, pero lo que no mencionó fue lo desgastante que era esperar a que la herida cerrara por si sola. Pasar noches en vela, reviviendo lo que ocurrió en aquella cabaña. Sentir el eco de su voz en mi cabeza, recordando la manera en que me susurraba que n

