Dafne El juez golpeó su mazo contra la mesa, llamando al orden. —La fiscalía puede proceder con su próximo testigo. Respiré hondo, tratando de calmar el temblor en mis manos. Mi parte había terminado, pero la sensación de la mirada de Nathan sobre mí no desaparecía. El fiscal Raúl Herrera revisó sus notas antes de dirigirse al estrado. —Llamamos a declarar al detective Santiago Álvarez. Un hombre alto y de complexión robusta se levantó de su asiento y caminó con paso seguro hasta el estrado. Su uniforme estaba impecable, y su expresión era severa. Juró decir la verdad antes de sentarse. —Detective Álvarez, usted estuvo a cargo de la investigación y posterior rescate de la señorita Valdés. ¿Podría contarle a la corte lo que encontró al llegar a la escena? El detective asintió. —Re

