Capítulo 5

651 Palabras
   Renatta e Ignacio ya se durmieron en mi habitación, de hecho se durmieron en el sillón pero los llevamos a la cama, y Alex está acostado en el sillón buscando alguna peli para que veamos más tarde. Yo voy hacia la cocina a empezar a limpiar, porque sino termino el año que viene.    Cuando termino de limpiar el techo (subida a la mesada porque está más que claro que no llegaría sino) me doy vuelta y veo a Alex sentado en una de las sillas de desayunador mirándome a lo que me asusté y casi me caigo pero me estabilizo enseguida. - ¿Ha... hace cuánto...? - ¿Sabías que hay una muy buena la vista desde acá? - dice interrumpiéndome y yo me sonrojo. - ¿Te ayudo? - ¿Y ahora te atreves a preguntarme? - Si... - contesta un poco desconfiado, debe de temer a que le tire algo, pero...    Se lo tiro igual, me bajo de la mesada al piso, agarro la harina que había quedado en el paquete, la cual era poca, y se la desparramo por toda la cara. Él se acerca y me acolarra entre él y el desayunador, me mira con una sonrisa maliciosa. - ¿Te puedo dar un beso? - ¿En este preciso momento? No, gracias - contesto rápidamente sin analizar lo que estaba diciendo. - Asique no en este momento... pero en otro si, ¿verdad? – mierda maldita bocota la mía.    No sé qué contestar, debo de estar más roja que un maldito tomate. Odio que me ponga nerviosa. - Ya sé que lo odias. - ¿Lo...? - Sip, lo dijiste en voz alta - me guiña el ojo y se va para el baño, seguro a limpiarse. – Vas a tener que tener cuidado en lo que pensás, no vaya a ser que digas algo que no querías.    Sigo limpiando la mesada cuando siento que me abraza de atrás y refriega toda su cara en mi pelo. - ¡TE MATO! – grito en cuanto me doy cuenta que seguro me manchó todo el pelo con la harina. - Sh - me da vuelta quedando frente con frente y pone un dedo en mis labios. - Tus hermanos están durmiendo. - Por dios, me voy a ir a bañar - contesto sin esperar respuesta.    Cuando termino de bañarme me pongo un short de Bob esponja, un top de Batman y unas pantuflas de unicornios, una modelo de Victoria Secret parezco. Llego hasta el sillón y ahí está el sinvergüenza sin nada de harina. - Pero que buena combinación. - Lo sé - le guiño el ojo. - Tengo sueño. - Yo también, ¿ya volvieron tus papás para llevar a tus hermanitos? - Ahora me fijo.    Voy hasta mi celular en la cocina para llamarlos pero veo que tengo varios mensajes de mi mamá. Mami: Hija, se nos va a hacer un poco tarde Mami: Vamos a ir a lo de tu tía Miriam Mami: Mi amor, nos vamos a qedar acá esta noche porque está enferma y sabes que no hay nadie que la cuide Mami: ¿Los niñis se quedn vos vos?    Me río de sus faltas de ortografía, que mala hija que soy. Me causa que me pregunte eso, no los dejaría a los dos solos dormidos en un departamento con nadie en la casa. Yo: Si se quedan, no hay problema Yo: Ya están dormidos en mi habitación Mami: Oki, beso Yo: Otroo - Al parecer vamos a tener que dormir juntos en el sillón, no vas a mover a tus hermanitos ¿verdad? - me habla Alex desde atrás, leyendo mi celular.    Considero la posibilidad de tirarme desde el balcón... pero cero ganas ir hasta allá, asique le asiento afirmativamente. - ¿Traes las mantas? - el asiente, al parecer vamos a dormir juntos ¡yey! (sarcasmo detectado).    Tardamos mucho en dormirnos porque no sabíamos cómo ponernos, tardamos aproximadamente una hora entre idas y vueltas hasta que al fin nos acomodamos y estábamos ambos sin dolores de espalda. Él siempre que viene duerme en ese sillón pero yo lo detesto.  
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