Mi tía se ofreció a llevarme a la clínica, pero preferí ir sola porque sabía con lo que me encontraría.Cuando llegué a la clínica, me di cuenta de que allí estaban Gina, Denise y Perla. Las mujeres me miraban con odio, y me acerqué a Denise con cautela. —Me acabo de enterar. ¿Cómo está Freddy? Por favor, dime que está bien —dije, con la voz cargada de preocupación. —Mi hermano fue atacado anoche. Le rompieron una costilla, esos desgraciados, y... —Denise hizo una pausa, luchando por mantener la compostura—. Está en observación, pero los médicos dicen que va a estar bien. —No puedo creer que esto le haya pasado —dije, sintiendo una mezcla de alivio y rabia—. ¿Saben quién lo hizo? —Aún no tenemos todos los detalles, pero sospechamos de alguien —respondió Denise, con la mirada fija en mí

