El baño con Alonso no fue para nada s****l, el me limpio y enjabono y yo a él, mientras nos mirábamos a los ojos. Cuando nos secamos yo corrí a mi habitación a cambiarme de ropa, elegí lo primero que encontré en mi cajonera, unos jeans y una blusa de Jack Daniel. Cuando baje Alonso ya estaba listo y guapo como siempre, mi mamá estaba preparando el desayuno, Javier y Roberto también estaban en la mesa. Me acerque y deje un beso tierno en los labios de Alonso y uno en la mejilla de Roberto. —Javier —dije sentándome al lado de Alonso mientras este pasaba sus manos por mi cintura posesivamente, Javier solo me respondió con un asentimiento de cabeza—. No se te ve de buen humor —dije aunque era una pregunta retorcida porque yo sabía perfectamente porque estaba de mal humor. —Te ves muy bella

