El cuerpo de Alonso estaba completamente tenso, esa voz yo la había reconocido y claro que había entendido porqué Alonso estaba tenso pero tenía miedo de que se pusieran a pelear aquí mismo, porque de la manera en que Alonso le miraba y en como apretaba sus puños eso sucedería en cualquier momento. —Alonso… —toque su puño y él poco a poco lo fue relajando, me miro como pidiéndome perdón por haber reaccionado así, yo solo asentí—. Javier ¿qué haces aquí? —le pregunté. —¿Quería saber cómo estabas? —dijo con las manos en los bolsillos. —Pues como ves, estoy mejor —dije con una sonrisa tratando de aligerar el ambiente. —Pero, ¡no gracias a ti! —escupió Alonso, lo volví a tomar del brazo, él suspiró pero no se apartó. —Mira entiendo que estés enojado pero… —dijo Javier pero Alonso lo inter

