Camino observando a mi alrededor, pendiente de cada movimiento estudiantil mientras Roko camina a mi lado viéndose muy aburrido.
Desde que Tom entrego su puesto a Dante, el comité de disciplina no ha sido igual. Ahora El pececito tiene un poco más de libertad, aunque Dan lo mantiene vigilado, hace un buen trabajo como parte del equipo y no permito que su ego se eleve porque constantemente le estoy recordando que no es la última gaseosa del desierto. Además, gracias a mis entrenamientos, ya no necesita salir cada cierto tiempo porque ahora entiende muchas cosas y se controla un poco más, pero no deja de ser un pececito. Y el resto se ha mantenido bien ocupado en su posición, siempre ayudándome cuando lo necesito o dándome su opinión para resolver algún problema. Con Gosth no hay problema porque siempre se queda viendo las cámaras de vigilancia, pero con Logan las cosas no han sido sencillas porque siempre me llegan quejas de chicas que fueron "victimas" de los coqueteos de él. Es increíble el problema que puede dar un chico que antes era promiscuo y después decidió enamorarse de una linda manager, por lo que a veces lo torturo para sacar mi frustración y vengarme por pedido de la linda Lili.
Si una cosa es segura, es que no he dejado de divertirme. Cada día que paso con mi familia hace que me sienta bien porque tomé la decisión correcta, pero lo cierto es que extraño la base y las misiones, más que nada por mi familia y la compañía de los miembros de mi equipo. A veces me encuentro pensado en querer verlos, pero después espanto esos pensamientos porque eso significaría que vienen para cambiar mi bioesqueleto y eso es algo que no quiero debido a lo insoportable que puede ser.
Suspiro preocupada, porque sé que pronto vendrán por mí.
—¿Pensado mucho Sandrita? —Pregunta Roko poniendo su boca cerca de mi oído y sopla.
Me tenso un poco y lo mato con la mirada mientras ríe divertido.
—Odio que hagas eso. —Digo siguiendo mi camino para terminar con la patrulla.
—¿Por qué? A mí me divierte molestarte. —Se encoge de hombros divertido.
Decido ignorarlo viendo a mi alrededor, pero él toma mi mano para tocar mi grillete y sacar un holograma con mis estadísticas que van en aumento a una velocidad sorprendente.
—Lo que tienes en debilidad lo compensas con velocidad. —Dice serio y me ve a los ojos —. No has usado más tus habilidades —me toma por las mejillas mientras se concentra en mis ojos —y parece que tus lentillas ya no van a aguantar.
—Estoy bien. —Aparto sus manos para caminar, sabiendo que él me va a seguir —. Es cierto que mis limitadores ya no van a soportar mucho más, y que por eso Philip me prohíbe usar mis habilidades, pero ya me estoy sintiendo mal de no hacerlo.
—Será cuestión de tiempo para que te vengan a buscar. ¿No te vas a resistir, verdad? —Dice preocupado cuando llegamos a la salsa del comité.
—Prométeme que mantendrás a todos lejos. —Pido deteniéndolo de abrir la puerta y viéndolo a los ojos.
—Haré lo que pueda. —Promete entrando al salón, que sorpresivamente está vacío —. ¿Qué habrá pasado con Gosth?
—Tal vez se dañó la máquina. —Digo caminando hasta el sillón para sentarme.
—Si puede ser. —Roko se sienta a mi lado y acuesta su cabeza en mis piernas —. Dormiré un rato.
—Oye, no soy tu almohada. —Digo haciendo aparecer una pequeña daga para clavársela, pero él la deshace con un suspiro.
—Philip te dijo que no...
No termina de hablar debido a la tos que me da por haber usado mi poder para crear un arma pequeña. Suelta un suspiro y se sienta para curarme, pero lo detengo antes de que se acerque porque no lo considero necesario. Además, ya se está haciendo una mala costumbre y muchos están creando rumores debido a lo que hizo cuando el pececito se unió al comité. Normalmente no me importaría lo que digan de mí, pero me incomoda lo que dicen sobre nosotros y una posible relación debido a que el chico nunca se ha interesado en el sexo femenino hasta mi llegada.
—No lo volveré a hacer. —Digo un poco cansada, así que me recuesto de su hombro y cierro los ojos —. También tengo sueño... y es tu culpa.
—Bueno, duerme un poco. —Se acomoda en el mueble para que podamos dormir cómodos.
Entonces me acuerdo del partido de Vivian.
Todo fue muy extraño desde que el equipo rival llegó aquí, hasta que terminó el partido. Estaba esa chica psíquica que se hacía pasar por normal con los lentes de contacto heterochromaticos. Estaba prometiéndome todo lo que quisiera, así que supongo es fuerte, quizás no al nivel de Sally, pero si fuerte como Ted, algo normal, pero fuera de liga. Me preocupa que dijera que me podía prometer lo que quisiera. No quiero pensar que ella maneja todo su colegio para sus propósitos egoístas e infantiles, aunque, supongo que no durará mucho si esto llega a oídos de mi abuela o de cualquier general de base neutral. Porque si es lo que pienso, esa chica está perdida. También había sentido una presencia familiar como natural, a pesar de no poder usar mis habilidades, la había sentido. Ser un natural significa que no puedes ocultarte de nadie, y es seguro que si no te muestras fuerte alguien puede ponerse sobre ti, entonces, ¿por qué ella no se alertó con nuestra presencia? Somos cuatro en este instituto, debió habernos sentido cuando llegó porque es imposible que no lo supiera. O tal vez la estoy subestimando. Mi abuela siempre dice que no debo pensar que todos los naturales son como yo, pues cada uno de nosotros es único a su forma.
—Esa chica, la portera. —Digo pensativa.
—Sí, era una natural. La única en su colegio. —Dice él entendiendo lo que quiero decirle, y obviamente no tan dormido como pensé —. Parece que solo perfeccionó su poder para mantener su equipo con una buena resistencia, pero la verdad es que es muy débil.
—Una natural y una psíquica, ¿tendrán algo que ver con lo que pasó cuando llegué?
—¿De verdad estás pensando en eso? Eso ya se resolvió. —Mueve la mano restándole importancia, así que me aparto de su lado para ponerme enfrente de él y verlo a los ojos —. No me dejarás tranquilo hasta saciar tu curiosidad, ¿verdad?
—Obviamente. —Aseguro y él suelta un suspiro —. Había un psíquico atrás de Lili, y nunca lo pudimos atrapar. También, cuando Ted interrogó al profesor que las traicionó, esté dijo que no sabía cómo había hecho eso porque siempre había sido fiel a lo que prometía. No sé tú, pero para mí, esto es muy extraño.
—Entiendo lo que quieres decir Sandi, pero eso ya sería demasiado. Estás pensando como militar que quiere acabar con todo, y no como una chica normal de dieciséis años que al fin está disfrutando su paz. —Dice haciendo que me tense y se inclina hacia mí —. Por ahora déjalo pasar, de todos modos, no puedes hacer nada.
—Odio que tengas razón. —Digo apartando la mirada.
—Buena chica, mantente al margen si no puedes hacer algo. —Dice divertido mientras acaricia mi cabello —. Ahora, ¿puedo dormir?
—Definitivamente no. —Dice Dante entrando al salón con el pececito llamado Sanyo, quién cada que me ve se sonroja —. No encontraron nada fuera de lo común. —Afirma este sentándose en su puesto y suelta un suspiro —. Hay algo que no está bien.
—¿Por qué lo dices? —Pregunto curiosa acercándome a él.
—No lo sé. Pero desde hace varios días siento la mirada de alguien en mi nuca, también un cosquilleo en mi mente me hace pensar que tenga cuidado, y no sé por qué, pero el ambiente en el campo estudiantil me hace sentir tenso y con una presencia de peligro en mi espalda. Quizás estoy paranoico, pero definitivamente va a pasar algo. —Expresa este con gesto cansado.
—Mirada, tensión, cosquilleo, peligro... —Repito en voz alta, creo haber escuchado esto antes —. ¿Tendrá algo que ver con lo que estaba hablando con Roko?
—¿Sobre las chicas del equipo de las águilas? —Dice el pececito.
—Has mejorado mucho pececito. —Sonrío burlona mientras levanto el pulgar en su dirección como muestra de aprobación y luego veo a Dante —. ¿Te diste cuenta?
—Sí. Una natural y una psíquica. Quería advertirle a Camelia de ellas, pero me dijo que no le mencionara nada si me daba cuenta de algo porque quería ir contra ellas de forma justa, aunque estas hicieron trampa de forma muy descarada. —Expresa molesto y suspira, para luego sonreír encantado —. Pero si me impresionó que Vivi pudiera hacer ese gol. Es la mejor novia del mundo.
Me tenso y veo por la ventana debido a la sensación de peligro que tengo de repente. Es algo conocido, y aunque me muero por absorber mis lentes para averiguar a detalle, me abstengo de hacerlo mientras me acerco a la ventana y veo todo a mi alrededor. No hay cambios en el cuerpo estudiantil, pero definitivamente me siento en peligro como él dijo, cómo si alguien estuviera viendo mi nuca con ojo vigilante. Esto se me hace muy familiar, y no lo quiero creer, pero si pienso como militar, debería notar algo si me concentro lo suficiente en la sombra del árbol que está a pocos metros.
—Dante, esto no tiene que ver con el tema, pero ¿me podrías decir diez cualidades de Vivian? —pido sin dejar de ver hacia ese punto.
—Está bien. —Dice algo perdido por mi pedido, para luego meditar su respuesta —. Es muy linda, tanto de personalidad como de físico. Siempre tiene una sonrisa brillante que parece iluminar todo a su alrededor. Nunca se detiene en ayudar a los demás. Siempre tiene un buen consejo para cuando estás triste, y es tan inteligente, que siempre te va a dar la respuesta que necesitas oír...
—Bien, es suficiente. —Pido al obtener lo que quería y me volteo a verlo mientras me acerco a él —. Es cierto que alguien te sigue, pero no es por nada malo.
—¿Qué quieres decir? —Dice extrañado.
—Confía en mí. Todo lo que sientes viene de personas que se preocupan por mi familia, pero que no se pueden mostrar. —Digo cuando ya estoy cerca y lo veo seria.
—Confío en ti Sandi, pero dime, ¿estás personas tienen algo que ver con lo que pasó en las vacaciones?
—No puedo esconderte nada. —Sonrío aliviada.
—Eso me calma. —Sonríe igual de aliviado y mueve unos hologramas que salen de su escritorio —Volviendo al tema de las chicas del equipo de las águilas, ¿crees que tuvieron algo que ver con lo que pasó cuando llegaste?
—No puede ser. —Se lamenta Roko, haciendo que ría divertida —. No te atrevas a burlarte de mí.
—Pero es que no lo puedo evitar. —Digo riendo viendo a Dante —. Yo había hecho la misma pregunta, y Roko me dijo que lo olvidara.
—Roko, eres muy mala compañía. —Dice Dante, y todos ríen divertidos.
—Déjame ver si entendí, ¿creen que la chica psíquica que estaba en el equipo de las águilas es la que estaba espiando a Lili cuando se transfirió? —Pregunta Logan, extrañamente serio.
—Tengo mis sospechas, ¿me quieres ayudar a confirmarlo? —Pregunto con una sonrisa maligna.
—Me gustaría que lo hicieran, aunque se trate de un caso cerrado, no quiero que ni Vivi ni Cam estén en peligro por ellas. —Dice Dante y se dirige hacia Gosth —. Busca toda la información de ella que puedas encontrar. —Señala una foto de la chica que me quería convencer de ir a su equipo.
—¿Me permites piratear? —Pregunta el emo algo emocionado.
—Nada ilegal, por favor. —Permite Dante mientras Logan se pone a mi lado —. Logan, Roko y Sandi, ustedes tres vallan a confirmar si esta chica es quién creemos que es. —Señala una foto de la portera.
—Pero quiero dormir, ¿por qué me pones trabajo? —Se queja Roko haciendo un puchero.
—Porque quiero que detengan a Logan si este hace algo que no debe, además de que ustedes son los perfectos guarda espaldas para él. —Responde Dante y ve a Sanyo —. Averigua entre las chicas del equipo si sintieron algo extraño.
—Cuenta conmigo. —Dice seguro.
—Ten cuidado pececito, las chicas muerden. —Digo guiñándole un ojo, acción que lo tensa y se va corriendo —. Pobre, sigue siendo un niño.
—Déjalo en paz y vamos a trabajar. —Dice Logan muy serio saliendo también del salón.
—Esto es personal para él. —Dice Roko apoyándose sobre mí —. Llévame al trabajo, por tu culpa y del jefe explotador, no pude dormir. —Hace un puchero.
—Estás pasado de consentido. —Digo divertida comenzando a caminar con él apoyado en mis hombros.
Mientras camino veo a mi alrededor. Dándome cuenta de algo que no había visto hasta que Dante lo ha señalado, y aunque estoy feliz, realmente me hubiera gustado haberme quedado en la ignorancia.
—Ricardo. —Llamo haciendo que me vea —. Recuerda lo que me prometiste.
—Confía en mi Sandra, estarán bien. —Junta su frente con la mía mientras sonríe seguro.
Gracias a esa sonrisa tengo las fuerzas para seguir este día, pues por lo que he visto, estoy segura de que será difícil para todos.
Después de unos minutos de viaje, los tres llegamos hasta el colegio femenino al que pertenecen las águilas. Todo tiene un toque femenino con sus paredes blancas y sus flores que adornan los caminos, y aunque admito que no soy muy femenina, todo es muy lindo y relajante. Tan relajante que las pocas estudiantes que veo no parecieran tener algún tipo de control sobre sí mismas, y las profesoras no parecen ser ellas mismas, se les ve tan concentradas en caminar que ignoran nuestras presencias.
Ver esto solo confirma lo que no quería.
—Tenemos que entrar. —Dice Logan caminando hacia el puesto de vigilancia que está en la entrada, pero lo detengo tomándolo del hombro —. ¿Qué haces Sandra?
—Eres un chico y no te van a dejar entrar, también está el hecho de que haya pasiflora por todos lados. No quiero que te debilites. —Digo viendo a mi alrededor y suspiro —. Tengo una idea, así que síganme la corriente. —Camino hasta llegar al puesto de vigilancia, donde la mujer que cuida la puerta me ve extrañada.
—¿Sí? ¿En qué puedo ayudarte? —Pregunta precavida viendo a los chicos atrás de mí.
—Buenos días, lamento molestarla. —Digo con voz dulce, mientras siento la sorpresa de los chicos atrás de mí —. Soy del colegio corazón índigo, pero me quiero transferir aquí, y me dijeron que podía venir hoy a ver las instalaciones. ¿Será que por favor me puede dejar entrar para encontrarme con Gina?
—No estoy segura de quién habla, además, esos chicos no pueden entrar. —Señala a Roko y Logan.
—Pero es que soy muy tímida con las personas que no conozco. —Miento sonrojándome un poco —. En este momento logro hablar con usted porque ellos están aquí, y aunque conozco a Gina, todavía no le tengo mucha confianza. —Junto mis manos y me inclino hacia ella teniendo la cara de perrito —. Por favor, déjelos entrar conmigo.
—Ah... pues...Déjame llamar hacia dirección para que les traigan pases. —Dice la vigilante tocando su oído para activar su comunicador —. ¿Cómo se llama la chica que te está esperando?
—Gina. De primer año. —Pongo mis manos en mi espalda para hacerle señas a Roko.
Ella habla con los directivos, y por un momento, sus ojos se quedan fijos y su expresión se vuelve seria mientras se voltea a verme. Pestañea como si nada y sigue hablando, hasta que asiente y cuelga la llamada.
—Por favor, espera unos minutos en lo que alguien llega con tus pases. —Dice volviéndose hacia una pantalla holográfica para ver la reproducción de hoy.
—Resuelto. —Digo acercándome a los chicos.
—No sé qué me sorprende más, el que actuaras como una chica linda y tímida, o que tengas poder de convencimiento. —Dice Logan poniendo sus manos atrás de su nuca.
—Créeme, hay cosas de Sandra que nadie jamás ha visto. —Dice Roko tratando de no reírse.
No esperamos mucho cuando llega "Gina" con nuestros pases, y como tenía pensado, quien llega es la portera del equipo femenino. Me ve con gesto serio mientras se acerca, y cuando está lo suficientemente cerca, trata que las partículas de pasiflora viajen hasta donde estamos. Pero Roko la sorprende encerrándonos a todos en un cubo de vidrio que es imperceptible para todos, haciendo que ella sienta debilidad. Apresurada le rodeo con mis brazos, dando la imagen de una chica que abraza amistosamente a otra.
—Respira profundo. —Aconsejo mientras me separo y la veo a los ojos —. ¿Qué está pasando aquí?
—No teníamos alternativa, si queríamos mantenernos como las mejores, debíamos acabar con ustedes. —Dice la chica y se aleja unos pasos.
—¿Por qué usaron a Lili? —Dice Logan serio —. ¿Desde el principio fue una espía para ustedes?
—Ese era el plan, pero no importa cuántas veces "Gina" intentara conectar con ella, algo siempre lo impedía. —Explica ella con mucha sinceridad, aunque no revela la identidad de la chica psíquica.
—¿Qué les pasa a las personas que están aquí? —Pregunta Roko poniendo las manos en sus bolsillos.
—Las debilito mentalmente con la pasiflora y ella se encarga de manejarlos, así nada se pone en nuestros caminos y podemos hacer lo que queramos. —Se encoge de hombros y deja caer los pases que venía a darnos —. Lo que pase aquí no es problema de ustedes, así que, váyanse ya.
—Es verdad, no es nuestro problema. Pero debido a la ley impuesta por el ACUM, cualquier acto de dominar la voluntad de las personas para conseguir fines propios, sean de lucro, o de capricho, o destructivos, están prohibidos, y de quebrar esta ley, los o las culpables deben someterse al control de la base neutral más cercana que haya disponible. —Recito de memoria viéndola a los ojos —. Lo siento, pero lo que hicieron tú y la chica psíquica es ilegal, así que prepárense para despedirse de sus familiares.
—Eso no sería...
—¡¿Acaso es justo controlar a alguien contra su voluntad por un capricho infantil?! —Grita Logan indignado —. Haber sacado a un alma tan linda de su comodidad para beneficio de ustedes es injusto, usarla como una herramienta sin sentimientos es injusto, provocar problemas internos en un colegio es injusto. ¡¿Acaso, después de haber hecho tantos actos injustos, merecen tú y ella algún tipo de justicia?!
La chica baja la mirada, realmente apenada y nos ve.
—Es por eso que me voy a entregar, sé que lo que hicimos fue ilegal y que nunca me voy a perdonar. —Dice arrepentida.
—¿Dónde está la otra? —Pregunta Logan.
—No lo sé. Hoy no vino.
Roko conecta su mirada con la mía, sorprendido con lo que ha dicho ella. Si la otra chica huye será peor para su sanción, pero si lo ha hecho antes, puede ser que ya haya escapado. Sonrío segura y me encojo de hombros, porque esa chica no tiene ningún tipo de escapatoria ahora que mi equipo está aquí.
—Termina tranquila tu día. —Digo tomando de sorpresa a Logan —. Si te estás entregando como nos estás diciendo, alguien vendrá por ti después de clases y te llevará.
—Gracias.
—Vamos Logan, ella pagará. —Camino tomándolo de la manga de la camisa mientras nos alejamos de ella.
Roko desase el cubo y camina precavido por si es una finta su arrepentimiento y nos ataca. Mientras caminamos de vuelta a corazón índigo, Logan se muestra muy molesto por no poder castigar a las culpables de lo que pasó a principio de año.
—¿Por qué la dejaste ir? —Pregunta viéndome con el ceño fruncido.
—Nací en el reino índigo, en la base del escorpión n***o. —Comienzo a relatar sin detener mi caminata —. Como natural que soy se me dio un entrenamiento especial para controlar mis habilidades innatas, además de un bioesqueleto para controlarme a mí misma. Pero siéndote sincera, es algo que no le recomendaría a nadie. Como m*****o de una base neutral te digo que ella pagará tan caro que deseará morir, así que darle un último día tranquilo es lo único que puedo hacer por ella.
—¿Tan fuerte es...? —Inicia la pregunta, pero Roko lo detiene poniendo una mano en su hombro y negando con la cabeza —. Está bien, al menos me sentiré tranquilo de que va a pagar, pero ¿qué hay de la otra?
—Si se escapó, ya está en unas manos peor que el infierno. —Digo tranquila estirando mis brazos —. ¿Comemos algo antes de llegar?
—No quiero arriesgarme a que Dante se moleste por hacer del vago mientras trabajamos. —Dice Roko.
—Sí, es mejor terminar de llegar. —Dice logan, ya más calmado que cuando vinimos.
****
—Entonces ya no podemos hacer nada. —Dice Dante escuchando todo lo que investigamos y ve a Gosth —. Ya puedes detenerte.
—Lo hice antes de empezar porque alguien me bloqueo en mi búsqueda. —Dice este sin dejar de teclear un teclado holográfico —. Estoy averiguando quién es para que me de todo lo que necesito.
—Mejor ríndete. —Digo tomando sus manos desde su espalda, acción que hace que mis pechos lo toquen y él se tensa —. Perdón, fue inconsciente. —Me alejo de él y se va corriendo —. Perece que todavía no soporta mi presencia.
—Creo que es otra cosa, Sandrita. —Dice Roko acostándose en el mueble y suelta un bostezo —. No me llamen a no ser que sea el fin del mundo.
—Todos hicieron un buen trabajo hoy, se merecen un descan...
Se interrumpe Dante cuando Vivian llega abriendo la puerta de manera escandalosa junto con el pececito, quién se ve atemorizado mientras señala la ventana. Ella levanta la mirada hacia mí, haciéndome sentir su miedo y preocupación. Entonces me doy cuenta de que ya no me queda tiempo el día de hoy para disfrutar ni descansar y que mi mayor temor se ha hecho realidad. Vivian y Sanyo terminan de entrar cuando escuchan pasos en el pasillo, y cuando Gary acompañado de Lee Yuan Ha se presenta, sé que ya no tengo a donde ir.
—Sandra Nite, debido a la alerta de tu bioesqueleto, es hora de que vengas con nosotros para un cambio inmediato debido a los peligros que pueden existir si se deja a un natural sin control. —Recita Lee de memoria, tan solo porque es necesario y porque sabe que no me voy a dejar atrapar tan fácilmente.
—Lo entiendo, pero el problema es que no quiero.